REFLEXIONES SOBRE LAS RELACIONES MADRE E HIJA
Este mes hubiera sido el cumpleaños de mi madre…concretamente el 1 de agosto… Lo admito, la echo mucho de menos…y en marzo del año próximo hara 20 años que falto.. Teniamos una relación “muy unida” como decian quienes nos conocian…yo ahora lo veo en perspectiva y creo que no era una relación muy sana…más bien de codependencia… básicamente nos teniamos solo la una a la otra… Además yo sentia seguridad con ella porque le contaba todas mis cosas (y ella tambien a mi, lo que hoy en dia podria decirse parentificación porque me contaba mucho, puede que demasiado, habria correspondido más a un adulto que escuchara y le apoyara en ese tipo de cuestiones)… Y claro, a dia de hoy creo que me dedico a lo que me dedico aparte de por mi capacidad de analisis, empatia y etc etc por haber escuchado durante años a mi madre y haberle sostenido en sus malos momentos…aunque ella fue lo suficientemente autosuficiente (puede que demasiado), fuerte y resiliente para poder superar por si misma todo lo que le ocurrio en su relación de pareja y en otro tipo de problemas. Por otro lado, que juzgue quien lo lea, me da lo mismo, hubo situaciones y frases que las recuerdo como si fueran ayer porque como digo fue el vinculo más importante que tuve durante mi niñez, infancia y parte del comienzo de la vida adulta. Y me dolia recordarlas. Durante muchos años formaron parte de la forma en que me veía a mí misma. Mirar las frases y comparar las que me decia con la reinterpretación que he hecho yo. Con el tiempo, he podido mirar esas palabras desde otro lugar. No para justificar el daño, sino para dejar de juzgarme y definirme a través de ellas. Son dos metáforas que nacieron para descalificarme (con esa intención o quizá para” espabilarme” como antiguamente se hacia y les he encontrado un significado completamente distinto. Pueden resultar irónicas o incluso absurdas las imágenes pero son tan visuales que es lo que hace que se queden pegadas en la mente como una lapa, jeje: ¿Os parece un símbolo bonito de recorrido personal? No he borrado el recuerdo, porque no se puede borrar. Pero he conseguido que esas palabras ya no tengan el significado que tenían cuando era una niña. Una última reflexión, creo que hay algo que me diferencia de aquella niña. Entonces escuchaba esas frases y las dabas por ciertas. Hoy las analizo, las cuestiono y hasta soy capaz de darles la vuelta. Eso no elimina la tristeza, pero sí muestra que ya no soy la misma persona que las recibió. Una relación de madre, igual que de cualquier otra, no es perfecta. Y desde luego, no nacemos sabiendo educar, ni tampoco hay clases de inteligencia emocional como requisito para ser padres a no ser que uno se las busque a conciencia y ponga empeño en ello. Yo tambien soy madre y alguna que otra vez meto la pata, no soy perfecta, por supuesto, pero considero que sé reparar y mi orgullo no me lleva a dejar la situación como estaba sin hablarlo. Pero eso no quita que en ocasiones, ciertas frases, comentarios, situaciones…etc admitamoslo pueda hacer daño al niño/a-adolescente o adulto. Este ejercicio de reflexión, de conciencia, de responsabilidad emocional o como queramos llamar tendriamos que hacerlo todos tanto a nivel personal como relacional. Son muchas las mujeres que he atendido en consulta…podria enumerar guardando detalles pero eso seria para otra publicación…cuya relación con la madre está bien fastidiada (en ocasiones o esta tocada y hundida ya para siempre) y esto produce mucho dolor. Las hijas Pueden seguir queriendo a las madres pero con rencor, sufrimiento, inseguridad y etc etc Y tú, ¿te atreves a cambiar aquella frase que te dijo tu madre y que tanto te dolio? Y si eres madre, ¿admites que podrias haberlo expresado de otro modo empatizando con tu hija?…o con tu hijo Venga.. El orgullo dejarlo a un lado y ser conscientes, hombre ya! Jaja Espero os sirva de reflexión, queridas PD…esto tambien sirve para genero masculino, no os escapais! Un abrazo Estela

