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HABITOS DE AUTONOMIA

HÁBITOS DE AUTONOMÍA ¿Qué son los hábitos de autonomía? Según la definición del diccionario de la Real Academia se entiende por hábito el modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales que se adquiere por larga y constante práctica de un mismo ejercicio. Es decir un hábito es un acto que se repite día a día y que se adquiere a través de la práctica. Los principales hábitos de autonomía son: dormir solo, comer solo, vestirse y desnudarse, aseo y limpieza (incluido el aseo personal y el de lugar de estudio y habitación en caso de niños más mayores), así como adquirir un buen hábito de estudio. Que el niño duerma y coma solito o que haga sus necesidades en el wáter sin necesidad del pañal es una tarea en ocasiones costosa tanto para el niño como para los padres y/o cuidadores. Al fin y al cabo supone un aprendizaje de algo nuevo, y como tal exige tiempo y esfuerzo. Pero no por ello los adultos deben de dejar de insistir en que adquieran estos hábitos puesto que es importante para el desarrollo personal de los más pequeños. ¿Qué importancia tienen en la vida diaria? La adquisición de estos hábitos permite al niño ser más autónomo, independiente y responsable, así como desarrollar un mejor ajuste al medio. De esta manera, el/la niño/a se considerará más valioso y habilidoso e influirá en su propia autoestima. No es lo mismo un niño que no sabe ir al aseo solo con todas las tareas ¿Cómo implantarlos? Claves principales: -Evitar la sobreprotección. Evitar el aprendizaje de nuevos hábitos cuando son capaces de añadirlos a su vida diaria porque el niño puede frustrarse o por mayor comodidad de los padres no hace sino acrecentar el problema. -Ser constantes en la tarea. Si comenzamos con la implantación del nuevo hábito no desistir en el intento. Continuar hasta conseguirlo. Paciencia, mucha paciencia. -Ser ingeniosos ante las dificultades. Si el niño no come hacer comidas con platos divertidos en forma de caras por ejemplo. Si no duerme en su habitación por temor a estar solo contarle un cuento o jugar con él “para atrapar al monstruo”. -Premiar al niño/adolescente cuando el objetivo esta conseguido a través de premios materiales o sociales (alabanzas, abrazos..) -Conocer qué hábitos son adecuados implantar en función de la edad del niño. Libros recomendados: – González C. (2009) Mi niño no me come. La guía que necesitas para que tus hijos coman sin problemas. Ediciones Temas de Hoy. -González C (2009) Bésame mucho. Cómo criar a tus hijos con amor. Ediciones Temas de hoy. -Estivill E, de Béjar S (2007) Duérmete niño. Cómo solucionar el problema del insomnio infantil. De Bolsillo. -Estivill E y Doménech M (2007) Cuentos para antes de ir a dormir. Historias para ayudar a crecer a los más pequeños. Prácticos Familia. -Jové, R (2007) Dormir sin lágrimas. Dejarle llorar no es la solución. La Esfera de los libros. – Induráin J (2011) Las historias de Alex. Adiós pañal. Editorial Larousse. (Incluye CD con canción y guía pedagógica). – Ferrerós ML (2010) Adiós al pañal. Cómo quitar los pañales en diez días. Planeta Prácticos. (Nota: González y Estivill son doctores con pensamientos y procedimientos contrapuestos el uno del otro)

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EVOLUCIÓN DEL APEGO. TIPOS DE APEGO EN NIÑOS

EL DESARROLLO DEL APEGO. En el campo del desarrollo infantil, el apego se refiere a un vínculo específico caracterizado por las cualidades únicas del vínculo especial que se forma entre el cuidador primario-infante. El apego se caracteriza por: 1) Es una relación emocional perdurable con una persona específica. 2) Es una relación que produce seguridad, tranquilidad, consuelo, agrado, protección, placer. 3) La pérdida o la amenaza de esa pérdida evoca angustia/lloro. John Bowlby, explica el lazo emocional del hijo con la madre. Define al apego como “la conducta que reduce la distancia de las personas u objetos que suministrarían protección”. Ainsworth, lo define como aquellas conductas que favorecen ante todo la cercanía con una persona determinada. Entre estos comportamientos figuran: señales, orientación, movimientos relacionados con otra persona e intentos activos de contacto físico. Conductas de apego serían: cantar, acariciar, besar, abrazar, alimentar, bañar, cambiar, tocar, poner el chupete… La evolución del apego comienza desde el nacimiento y es importante también en la etapa adulta. El desarrollo es el siguiente: 1. El niño tiene preferencia por los miembros de la propia especie, sin establecer diferencias entre quienes interactúan con él (desde el nacimiento hasta los 3 meses) 2. Preferencia por la interacción con los adultos que le cuidan normalmente, pero no rechazan a los desconocidos (Niños entre 3 y 5 meses). 3. Formación del sistema de apego y sistemas de miedo a extraños (desde los 6 a 12 meses) A los 6 meses, los bebés ya tienen una clara preferencia por las figuras de apego y un rechazo por los desconocidos. A los 8-10 meses aparece el miedo a los desconocidos y a operar respecto a esa sensación de angustia ante personas diferentes a sus figuras de apego. 4. Vinculación, conflicto e independencia (del año a los 6 años aproximadamente) A partir del año, y estando establecido el apego los niños ya adquieren cierta independencia. Este proceso no es continuo, va dependiendo de las características y de las situaciones particulares de cada período evolutivo. Un aumento de exigencias y un mayor cumplimiento de normas sociales hacen que cambie la relación de apego entre sus miembros. 5. A lo largo del período escolar (6-12 años aprox.) mantienen como figuras de apego a los padres, sobre todo la madre, y secundariamente los hermanos y otros familiares. Se van dando cambios lentos pero continuos. La escuela como agente socializador, fomenta experiencias en los pequeños desde muy temprana edad. Los maestros, en muchas ocasiones, son figuras de apego. 6. Durante la adolescencia (de los 12 años en adelante) las figuras de apego suelen ser la madre, el padre, una hermana, un hermano, otro familiar, amigos y la pareja. Ainsworth realizó experimentos con niños en los que los situaba en una situación “extraña”, desconocida para ellos, es decir, los alejaba de sus madres y los acercaba a una persona que no conocían. A continuación, observaba la reacción de los niños tras incorporarlos junto a su madre de nuevo. ¿Qué mostraban?: ¿Ansiedad, seguridad, agresividad, indiferencia? En función del tipo de respuesta del niño, esta autora observó que existen tres grandes tipos de apego: 1) Apego ansioso-evitativo (20%) Ignoran a la madre cuando ésta está presente. Muestran poca angustia cuando la mamá se va. Evitan el reencuentro con la madre (alejándose de ella, pasando de largo o evitando el contacto visual). 2) Apego seguro (65-70%) Cuando se separan de la madre lloran porque la figura de apego les da seguridad y cuando se reencuentran con ella se acercan para que les de cobijo. 3) Apego ansioso-ambivalente (10%-15%) Su conducta se caracteriza por una exploración mínima o nula en presencia de la madre, una reacción muy intensa de ansiedad por la separación, comportamientos ambivalentes en el reencuentro (búsqueda de proximidad combinada con oposición y cólera) y gran dificultad para ser consolados por la figura de apego. Buscan la proximidad de la figura de apego, pero no quieren tranquilizarse con ella, e incluso les pegan patadas. 4) Apego ansioso-desorganizado (10%-12%). Se aproximan a la figura de apego con evitación de la mirada, en el reencuentro pueden mostrar búsqueda de proximidad para repentinamente huir y evitar la interacción. Es un patrón descrito recientemente. Este tipo de reacciones es típico observarlas entre los niños que comienzan a ir a las escuelas infantiles. Si el niño genera buenos vínculos (de cariño, afecto, protección proporcionados por sus cuidadores) desde pequeño, cuando sean adultos, desarrollaran mejores vínculos afectivos.

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EL DESARROLLO EMOCIONAL Y SOCIAL

EL DESARROLLO EMOCIONAL, SOCIAL Y DE APEGO A continuación describo las diferentes etapas que son propias del desarrollo social y emocional en niños y adolescentes. EL DESARROLLO SOCIAL. Se denomina socialización o sociabilización al proceso a través del cual los seres humanos aprenden e interiorizan las normas y los valores de una determinada sociedad y cultura específica. Este aprendizaje les permite obtener las capacidades necesarias para desempeñarse con éxito en la interacciónsocial. 1. Interacción con niños/compañeros. De 0 a 12 meses, el niño no juega con otros niños, puede estar a su lado pero no compartir juego alguno. De 12 a 17 meses, inicia un contacto social con compañeros. Puede que le guste jugar al lado de otro niño, pero realmente no comprende el concepto de compartir. De 18 a 23 meses, juega solo junto a otros compañeros, juega al lado de otro niño. De 2 a 3 años, participa en juegos y en actividades de grupo. Sabe compartir sus juguetes. Expresa cariño o simpatía hacia un compañero. Empiezan a preferir jugar con niños de su mismo sexo. De 3 a 4 años, se relaciona con los compañeros. Con ayuda, un niño podría desarrollar la capacidad de turnarse y de compartir cosas. Muchos niños pueden tener amigos imaginarios. De 4 a 5 años, le gusta tener amigos y escoge a sus amigos, participa en el juego, participa en actividades de grupo. Sabe compartir y esperar su turno. Adquiere mayor relevancia el “juego de asociación”, un intercambio sin objetivo común. De 5 a 6 años, inicia contactos sociales e interacciones, participa en juegos competitivos, utiliza a los compañeros para obtener ayuda, da ideas a otros niños y aprueba las de los demás. Comienzan a tener amigos inseparables del mismo sexo. El juego de asociación se irá convirtiendo en “juego de cooperación”. De 6 a 7 años, actúa como líder en las relaciones con los compañeros. Juegan bien en grupos, pero pueden necesitar un tiempo para jugar solos. Muchos niños tienen su mejor amigo y enemigo. Prefieren jugar con compañeros del mismo sexo. De 8-10 años, los niños hacen grupos que se asocian por compatibilidad de gustos y aficiones. Es habitual enfadarse y desenfadarse con mucha frecuencia. De 10-13 años, les gusta expresar lo que sienten y son muy congruentes con sus valores y opiniones. Buscan aprobación por parte de los demás. Empiezan a tomar responsabilidad de sus propias acciones. De 14 –16 años, la búsqueda de amigos es más selectiva y pasan de las relaciones grupales a las relaciones de pareja. De 17 a 19 años, mayor capacidad de compromiso. Las relaciones se tornan más estables. 2. Interacción con adultos. De 0 a 6 meses, muestra conocimiento de la gente, mira la cara del adulto, sonríe o vocaliza en respuestas a la atención del adulto. Muestra deseos de ser cogido en brazos por una persona conocida. Sonríe ante la sonrisa del adulto. De 6 a 11 meses, muestra deseos de recibir atención, participa en juegos. Distingue las personas conocidas de las no conocidas. De 12 a 17 meses, sigue vocalizando cuando se le imita. Reacciona cuando se nombra a un familiar. De 18 a 23 meses, responde a las alabanzas, recompensas o promesas de recompensa del adulto. Ya ayuda al adulto en tareas domésticas sencillas. Saber seguir las normas de la vida cotidiana. De 2 a 3 años, saluda espontáneamente a los adultos conocidos. Sabe seguir las reglas dadas por un adulto. De 3 a 4 años, responde al contacto social de adultos conocidos. Se separa fácilmente de sus padres. La primera escolarización supondrá un posible desafío para aprender a adaptar su conducta a la de los demás, así como a las normas y la organización de espacios y tiempos del grupo. De 4 a 5 años, obedece las órdenes del adulto. Muy habladores y preguntones. Imitan mucho a los adultos. De 5 a 6 años, utiliza a los adultos y a los padres como recurso. Inicia contactos con adultos conocidos. Obedece las normas y órdenes de la clase, espera su turno para conseguir la atención del adulto, Los niños ya son muy diferentes unos de otros. De 6 a 7 años, pide ayuda al adulto cuando lo necesita. Participa en situaciones nuevas y les gusta poner en práctica habilidades y recursos nuevos. De 7 a 8 años, utiliza al adulto para defenderse cuando se enfrenta a la agresión de un compañero. Les gusta conversar de sus aficiones y compartirlas con los adultos. A partir de los 10 años comienza a ser más reservado con sus pensamientos y experiencias. De 10-13 empiezan a separarse de los padres ya que los gustos, valores e ideas pueden ser muy diferentes. De 14 a 16 años, la familia puede perder importancia porque las obligaciones, las demandas y las normas están más establecidas. Les gusta ser parte de grupos organizados. De 17 a 19 años, las relaciones de familia a veces vuelven a ser importantes. Gran relevancia de otro tipo de interacciones. EL DESARROLLO EMOCIONAL. Desde el nacimiento a los 3 meses. Es fundamental la necesidad de autorregulación del niño a su entorno. El niño ha de adaptarse a un mundo cambiante y lleno de posibles estímulos. Es fundamental en este momento, la capacidad de los padres para atender las necesidades del niño. De 0 a 2 meses, reacciona con anticipación. Desde el nacimiento el niño manifiesta llanto, sonrisa, interés y disgusto. Son expresiones emocionales como señales de supervivencia y comunicación con el cuidador. A los 2 meses, sonrisa de satisfacción, aún no es social. A los 3-4 meses, siguen las conductas de aproximación a las personas con conductas de prensión. Ya empiezan a discriminar las expresiones faciales. A partir del tercer o cuarto mes. Comienza una interacción entre el adulto y el niño de señales y respuestas. El niño se da cuenta de la intencionalidad de las acciones. Es esencial el impacto de los otros en la regulación de las expresiones emocionales y en la creación de los estados emocionales. A los 4-5

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LA EVOLUCIÓN DEL JUEGO Y EL DIBUJO EN LOS NIÑOS

Como lo prometido es deuda, a continuación detallaré las características propias y evolución por las diferentes etapas que experimentan los niños en el juego y el dibujo durante su desarrollo. Es de destacar que tanto la observación y el análisis del juego del niño y de los posibles dibujos que pueda realizar son objeto de evaluación por parte de los psicólogos. Ambas son importantes herramientas de valoración que ayudan a determinar si existe algún problema emocional en el menor, y que posiblemente dado su grado de inmadurez no es posible diagnosticar por otros medios, como por ejemplo a través de la comunicación verbal que se puede establecer con el adulto. ETAPAS DEL JUEGO Las características de los juegos van cambiando conforme el niño/la niña va evolucionando en sus destrezas y capacidades. Así según Piaget y otros autores, las etapas serían las siguientes: 1. Juego de ejercicio, de exploración (0-1 año) La primera forma de juego es motor. Son juegos sin reglas, donde el niño explora el ambiente. Les agradan los estímulos nuevos o diferentes. Son juegos solitarios, aunque en ocasiones las figuras de apego son el objeto más fascinante de explorar. Por ello se recomienda que los padres jueguen con ellos y exploren juntos. El niño pasa a la siguiente etapa cuando pierde el interés por explorar, por lo conocido y sencillo y buscan cosas más complejas. 2. Juego simbólico(de 2 a 6 años)  A los 2 años explora intencionalmente los juguetes y va apareciendo el juego con otros niños, pero le sigue gustando el juego en paralelo y el juego solitario.  A partir de 2-3 años, el juego adopta forma más simbólica: comienza la fantasía, imaginación y creatividad.  A los 4-5 años combinan juegos de movimiento y más tranquilos. El valor de compartir les cuesta, pero es normal a estas edades.  A los 5-6 años les gustan los cuentos y los juegos colectivos como los juegos de dramatización, adoptando distintos papeles con un objetivo común. Cuando comienzan el colegio este juego desaparece porque dejan de atribuir vida a los objetos inanimados. A los 5 años es la edad en la que dejan de tener amigos imaginarios. Según revela un nuevo estudio científico, favorecen la comunicación y nos hacen más sociales y creativos al alcanzar la edad adulta (Kidd, 2009). 3. Juegos de reglas (de 6 a 12 años) A partir de los 6 años juegos como futbol, parchís, dominó, juegos de mesa que exigen unas reglas son más apropiados. Antes puede aparecer frustración si el niño no entiende las reglas de socialización. Esta etapa reúne aspectos de etapas anteriores, porque tiene un aspecto motor y otro simbólico. Sobre los 10 años y como punto culminante a los 12 años se dan las fantasías que reemplazan a los juegos de dramatización. Pueden reproducir situaciones de la vida cotidiana pero sobretodo experiencias fantásticas (juegos de rol). ETAPAS DEL DIBUJO Como en el caso del juego, las diferentes etapas del dibujo van evolucionando en función de las aptitudes en este caso motrices y perceptivas. El realismo es lo que caracteriza al dibujo infantil (quieren copiar de la realidad pero la calidad del dibujo varía según lo que el niño es capaz o no de hacer (Luquet). 1. Realismo fortuito (antes de los 3 años) “Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Si se parece algo a la realidad, es sin intención. Poco a poco el trazado ya reúne las características de intención, ejecución e interpretación. Al año se interesa por las líneas que traza e intenta reproducirlas. A los 18 meses, va controlando más el gesto gráfico. 2. Realismo fallido o frustrado (de 3 a 5 años) Una vez el niño controla el dibujo, quiere ser realista, pero se tropieza con una serie de obstáculos (“llamado incapacidad sintética”) como son la dificultad en las proporciones, descuido en las relaciones entre los diferentes elementos, orientación del dibujo… A partir de los 3 años ya sabe cerrar figuras Sobre los 3 o 4 años comienza a dar intención a lo que dibuja A partir de los 4 años dibuja lo que le parece interesante aunque no se vea (fenómeno de transparencia). 3. Realismo intelectual (de 5 a 7 años) Para el niño el dibujo es real si contiene todos los elementos del objeto que son importantes para él/ella. Destacan diferentes elementos: transparencia, plano (proyectar el objeto sobre el suelo), elementos discontinuos. De 5 a 6 años: copia de cuadrado, palabras sencillas, etc. De 6 a 7 años: copia de letras mayúsculas y minúsculas. 4. Realismo visual (de 7 a 11 años) Utilizan sus habilidades más desarrolladas y comienzan a sustituir unos procedimientos por otros. Por ejemplo, se sustituye la trasparencia por la opacidad, el abatimiento y el punto de vista, por la perspectiva. Hacia los 11 años se pierde el interés por el dibujo. Sólo algunos niños que les gusta seguirán perfeccionándose y practicando el dibujo para convertirse en afición. Próximamente, dedicaré unas líneas a la descripción del desarrollo social, emocional y de apego en el niño. Muchas gracias por vuestra atención.

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EL DESARROLLO MOTOR Y DEL LENGUAJE

Mis próximas aportaciones al blog estarán relacionadas con el ámbito de la psicología infantil y adolescente. Actualmente estoy formándome para especializarme en la intervención psicológica dirigida a una población de menor edad para ofrecer un mejor servicio puesto que considero que es de suma importancia la preparación y el asesoramiento por parte de profesionales con experiencia en estas etapas tan delicadas. El desarrollo evolutivo a lo largo de los años de niñez y adolescencia se puede englobar en diferentes apartados. En esta entrada del blog, explicaré brevemente el desarrollo motor y del lenguaje, para posteriormente, describir las etapas del juego, del dibujo, el desarrollo social, emocional y del apego: 1. EL DESARROLLO MOTOR. Quien tenga niños cerca sabrá que el desarrollo motor aparte de que se produce muy deprisa en los primeros meses, los cambios y avances en este ámbito son muy variados. Por otro lado, hay muchos padres que se preocupan porque su hijo no gatea antes de andar. Pero no tiene porqué producirse el gateo antes. Incluso pueden “reptar” o desplazarse arrastrando el pompis allá por donde van. O directamente ponerse a andar. Sí que es recomendable la estimulación del bebé para facilitar los avances. Muy resumidamente, se producen cronológicamente los siguientes cambios (pero repito, no quiere decir que si algún/a niño/a no lo consiga en ese momento sea señal de alarma): Al mes: Boca abajo, levanta unos instantes la cabeza. A los dos meses: Si se le habla o acaricias, te responde con una sonrisa. A los 3 meses: Boca abajo se apoya sobre sus antebrazos y levanta la cabeza y el pecho. A los 4 meses: Intenta coger el juguete que le enseñan. A los 5 meses: Con apoyo se mantiene sentado. Agarra el sonajero que está cerca. A los 6 meses: Boca abajo levanta el tronco y parte del abdomen, apoyándose en las manos. A los 7 meses: Se mantiene sentado apoyándose hacia delante sobre las manos. A los 8 meses: Le gusta tirar objetos al suelo para ver como caen y oír el ruido. A los 9 meses: Intenta gatear para descubrir lo que le rodea, pero sólo consigue arrastrarse. A los 10 meses: Se pone de pie apoyándose en los muebles. A los 12 meses: Anda si un adulto lo lleva de la mano o agarrándose a los muebles. A los 15 meses: Anda bien solo, le gusta empujar un carrito. Otros hitos importantes son: A los 4 años: Dominio de la motricidad global y fina. A los 6 años: Su motricidad es más tranquila. Ya está definida la lateralidad A los 8 años: Capacidad motora para conocer y controlar su cuerpo. 2. EL DESARROLLO Y EVOLUCIÓN DEL LENGUAJE. Las tres etapas en las que se puede desglosar el desarrollo del lenguaje son las siguientes: 1. Comunicación prelingüística. Durante el primer año de vida (llanto, vocalizaciones, parloteo, laleo…) 2. Prelenguaje. (Del año a los 3 o 4 años) Tiene diferentes funciones: a) Función de orden pragmática: finalidad: obtención de objetos b) Función expresiva: manifestación de agrado o de rechazo. c) Función heurística: obtención de información del medio d) Función imaginativa: empiezan a crear sus propias historias. 3. Lenguaje (3 o 4 años): a) Simplifican: expresan lo suficiente para hacerse entender (“no leche” en lugar de “no quiero leche”). b) Sobregeneralizan las reglas (“). c) Exageración de la generalización (a todas las mujeres les llama mamá). En esta etapa, es muy común el tartamudeo puesto que hay un abandono del lenguaje infantil por estructuras más maduras y el niño/a se siente más inseguro a la hora de expresarse. Sin embargo, si aparecen tics, estereotipias o conductas asociadas posteriores a los 4 años, puede haber patología del habla. 4. Lenguaje adulto (A partir de los 4 años) El lenguaje se desarrolla mucho, ya no comete apenas errores y su lenguaje es casi como el adulto. Si quieres saber más sobre el desarrollo en los otros ámbitos, estate atento/a a las próximas aportaciones que haré en este blog. Ante cualquier duda relacionada con el normal desarrollo, los padres pueden acudir a un terapeuta de niños y adolescentes que les asesorará sobre la adecuación y el ajuste al medio. ¡Hasta pronto!