loader image

Sin categoría

Sin categoría

INAUGURACIÓN DE L’ESPAI LOGOPSICOPEDAGÒGIC EN ALDAIA

Personalmente me siento una afortunada al poder contar lo siguiente. En poco tiempo unas compañeras y yo hemos podido materializar nuestro sueño: poder compartir una idea común de negocio que esperemos tenga sus frutos y pueda ayudar a cuanta más gente mejor. Me estoy refiriendo a la creación de una consulta o gabinete llamado, de momento, Espai Logopsicopedagògic, que estará formado por una logopeda, Gabriela Gillem, una pedagoga: Paula Tomás y yo misma. Estará situado en pleno centro de Aldaya, concretamente en la plaza de la Constitución número 18 puerta 1, muy cerca del Ayuntamiento. Cada una cuenta con su propio despacho y una zona común donde servirá de sala de espera y donde tenemos previsto realizar alguna conferencia o taller en un futuro próximo. La población a la que se dirige nuestra intervención es de todas las edades: niños, adolescentes y adultos. Próximamente contaremos con una página web común donde podréis consultar las problemáticas que tratamos En los tiempos que corren una propuesta de estas características supone un sacrificio y un riesgo que se ha de valorar. Pero el interés y la motivación constante y unos objetivos claros pueden ser suficientes alicientes para poder afrontar con creces los posibles obstáculos que nos podamos encontrar en el camino. La inauguración de nuestro nuevo centro será el próximo día 14 a las 19:00 horas. Te esperamos.

Sin categoría

MI EXPERIENCIA EN L’ESPAI LOGOPSICOPEDAGÒGIC

MI EXPERIENCIA EN L’ESPAI LOGOPSICOPEDAGÒGIC Llevamos poco tiempo en este proyecto conjunto, pero ciertamente mi experiencia en L’Espai Logopsicopedagògic (nombre que aglutina las tres especialidades de las tres compañeras que compartimos el espacio común: logopedia, psicología y pedagogía) ha sido gratificante. Ciertamente, en un principio me resultó difícil embarcarme en esta aventura puesto que consideré que era una decisión arriesgada, y más en estos tiempos difíciles que corren. Además mi situación personal también era algo delicada. Finalmente, aposté por “despegar” en mi carrera profesional, no sin antes haber valorado los riesgos y beneficios. Además no estaba sola en esta aventura, puesto que contaba con el apoyo de mis dos compañeras. Varias son las razones por las que considero provechoso el recorrido: – Los resultados positivos de los casos en los que mi intervención (y por supuesto la colaboración de los propios pacientes) ha sido decisiva. La adherencia al tratamiento es fundamental en todos los casos (es decir acudir a las sesiones presenciales y realizar las tareas para casa tal y como comenté en mi anterior entrada del blog). La satisfacción personal y profesional producida por un buen trabajo realizado es enorme para mí. – La experiencia del taller de relajación desarrollado en marzo también resultó ser positiva y con buenos resultados informados por parte de los asistentes al mismo. Espero volver a repetirla. Desde aquí aprovecho para comentar que tengo programados realizar otros talleres relacionados con la potenciación del optimismo en nuestras vidas o un taller de estimulación cognitiva para enfermos de Alzheimer que espero realizar conjuntamente con mis compañeras gracias a la oportunidad que nos han brindado en la Federación de Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzheimer en Alacuás. Asimismo, me produce ilusión dedicarme no solo a la población adulta. Mis esfuerzos quiero dirigirlos también a la población infantil y adolescente, en una próxima etapa que espero comenzar en breve tras formarme debidamente para ello. Es un objetivo al que aspiro desde hace tiempo. Volveré en septiembre para retomar mi labor en L’Espai. Muchas gracias a aquellos que habéis confiado en mí y me habéis dado la oportunidad de poder guiaros en momentos difíciles. La psicoterapia es un trabajo no exento de dificultades pero también de gratificaciones.

Sin categoría

OBESIDAD Y BAJA AUTOESTIMA

OBESIDAD Y AUTOIMAGEN CORPORAL -Mi experiencia Hace unos años en el Hospital Doctor Peset de Valencia, realicé mis prácticas del Máster de Psicología Clínica y de la Salud, concretamente en el Departamento de Endocrinología. La principal preocupación que me comunicó el director de dicho departamento era la baja adherencia a la dieta que presentaban los pacientes con obesidad mórbida que atendían. Por eso necesitaban mi colaboración, puesto que era necesario que estos pacientes (en su mayoría mujeres) modificaran su estilo de vida tras la operación de reducción de estómago a la que debían de ser sometidos, puesto que se trataban de casos extremos y su vida peligraba. Además, muchas de ellas sufrían ansiedad y depresión como causa o consecuencia de la obesidad. O incluso trastornos de personalidad como muy bien me puntualizó un compañero que realizaba su tesis doctoral sobre este tema. Una de las enfermeras del departamento de endocrinología, se encargaba de citar a los pacientes que eran derivados por el médico para ser atendidos por mí cuando creían necesario. Ciertamente, muy pocas de las pacientes confiaban en mi servicio. Algunas de ellas ni siquiera acudieron a la primera cita. ¿Cómo es posible que siendo un servicio gratuito que ofreció el hospital para modificar su estilo de vida y bienestar psicológico, hubiera tan poco seguimiento por parte de ellas? Tan sólo dos o tres pacientes siguieron durante varias sesiones mis indicaciones. Muchas de ellas tras la primera entrevista, tuve conocimiento de que conocían una gran variedad de dietas ofertadas por doquier, fuera farmacias y otras instituciones. Habían probado todas y cada una de ellas y el resultado no había sido positivo. Si habían disminuido peso, lo habían vuelto a ganar con creces, con lo que su desconsuelo había aumentado y también su desconfianza hacia novedosas formas de tratamiento. Por tanto, y analizando este dato, llegué a la conclusión de que la desconfianza es posible que proviniera de las falsas esperanzas de estos “productos milagro”. El autocontrol (o la llamada fuerza de voluntad) y tener una mentalidad abierta para los cambios de los hábitos alimentarios y de actividad física son factores clave para poder responder adecuadamente ante los requerimientos de los médicos y especialistas en nutrición y dietética. Sin embargo las celebraciones sociales en las que suele festejar cualquier acontecimiento se realizan alrededor de una mesa repleta de comida. Se tratan de obstáculos muy frecuentes en los que puede llevar al traste todos los esfuerzos de una buena dieta, tal y como me comentaba una de las pacientes. En las sesiones de mis pacientes, trataba de animarles a seguir las pautas de alimentación y ejercicio físico indicadas por su médico, PERO TAMBIÉN LES SEÑALABA QUE LA DESVIACIÓN DEL PROGRAMA ante una tentación de una cena con los amigos en fin de semana por ejemplo, NO SIGNIFICABA QUE FUERAN A CONTINUAR COMIENDO EN EXCESO. Lo aconsejable es volver al programa cuanto antes y no autocastigarse por ese error. Sin embargo, la imagen ideal de belleza en la sociedad actual sigue siendo el de una mujer delgada, a pesar de los intentos infructuosos que se han querido llevar a cabo en el mundo de la moda. En ciertos trabajos, sería impensable por los directivos, que fueran ocupados por personas obesas, por lo que la integración social de este colectivo es difícil, sino imposible en ciertas ocasiones. Por tanto, las consecuencias derivadas de la obesidad se presentan en diversas áreas: la principal, la de la salud sea física y psicológica, además del estigma social que sigue asociado a esta patología. -Datos sobre obesidad. Mitos El sobrepeso y la obesidad infantil constituyen un problema en el mundo desarrollado (Amigo I, 2011). Su crecimiento ha sido vertiginoso a lo largo de las tres últimas décadas y por ello su prevalencia ha alcanzado una altura inesperada. En España, de acuerdo a los resultados del estudio Enkid se calcula que la suma de la prevalencia infanto-juvenil del sobrepeso y la obesidad se situaría en el 26.3% (Serra, Ribas, Aranceta, Pérez, Saavedra y Peña, 2003). Esta rápida evolución del sobrepeso descarta la posibilidad de cualquier explicación en términos genéticos y subraya la importancia de las condiciones actuales de vida como determinantes del problema. Por tanto, estos datos desmontan el mito equivocado de que la mayoría de los problemas de peso son heredados y de que la persona cuyos padres fueron obesos o que lo ha sido desde la niñez, es probablemente “gruesa por naturaleza” (Mahoney y Mahoney, 1976). Existen muchos mitos alrededor de la obesidad y la reducción de sobrepeso como por ejemplo: La necesidad de eliminar de la dieta todas las grasas y carbohidratos. Para más información, consultar Mahoney y Mahoney (1976). -Objetivos de intervención psicológica en obesidad mórbida: autoestima, modificación de hábitos, evaluación de posibles trastornos emocionales y/o de personalidad Los objetivos de la psicoterapia dirigida a pacientes con obesidad y sobrepeso se englobarían en dos apartados: 1) una parte más psicoeducativa donde lo primordial sería la información dietética (p.e. pirámide los alimentos), la modificación de los hábitos de alimentarios y actividad física. El autocontrol a través del registro de consumo y hábitos alimentarios es una tarea básica, así como la educación y puesta en práctica de pautas a seguir para obtener un estilo de alimentación sano. 2) otra parte dirigida a la adquisición de estrategias de afrontamiento como reestructuración cognitiva, resolución de problemas, relajación y búsqueda de apoyo social para el mantenimiento de los cambios. 3) Asimismo, será necesario en ciertos casos evaluar y tratar trastornos emocionales concomitantes a la obesidad. La autoestima o la evaluación realizada por y sobre uno mismo es un elemento psicológico fundamental que comienza a perfilarse desde los primeros años de vida a partir de las experiencias más tempranas con los padres y otras figuras importantes para el/la niño/a. La autoestima es definida por Nathaniel Branden (1995), un especialista en la materia, como: -La confianza en nuestra capacidad de pensar, en nuestra capacidad de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida. -La confianza en nuestro derecho a triunfar

Sin categoría

LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD

-“¿Qué es lo que esperas de la terapia?”, le pregunté a mi paciente. -“Quiero ser feliz”, me respondió ella. Este es uno de los requerimientos que suelen pedir los pacientes en terapia. Psicológicamente se encuentran deprimidos, ansiosos, inseguros porque no saben si lo que les pasa es normal, necesitan el apoyo de alguien que al menos les escuche y comprenda por lo que están pasando… Por otro lado, los datos son desalentadores (Infocop, 2006): En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado un 60% a nivel mundial. De hecho, indica la OMS, el suicidio constituye una de las tres causas principales de muerte en personas entre los 15 y los 44 años (en ambos sexos), cifras que no incluyen los intentos de suicidio, unas veinte veces más frecuentes que los suicidios llevados a término. Brian Mishara, presidente de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, mantiene que “en esta época de preocupación por la violencia global, el terrorismo y los homicidios, con frecuencia hacemos caso omiso al hecho de que alrededor del mundo el número de personas que se suicidan es mucho mayor que el número de personas que mueren por guerras, actos terroristas y violencia interpersonal conjuntamente”. Tal y como indica la WFMH, en el año 2001, se produjeron 500.000 muertes por crímenes y 230.000 en guerras, frente al millón de muertes por suicidio. De este millón de muertes por suicido, el 90% padece al menos una enfermedad mental que a menudo no ha sido diagnosticada ni ha recibido tratamiento o abusa del alcohol u otras drogas. El ser humano quiere ser feliz pero en ocasiones no saben cómo conseguirlo y llegan a tal punto de desesperación que deciden quitarse la vida. La intervención de especialistas en salud mental (Psicólogos/as, psiquiatras) habría podido impedir este desenlace tan dramático. Sin embargo, se trata de un tema tabú del que incluso la sociedad trata de taparlo. Incluso las noticias no reflejan esta realidad, incidiendo más en hechos sensacionalistas como asesinatos y otros tipos de muertes violentas. Estas personas que deciden poner fin a la vida para acabar su sufrimiento son ejemplos claros de gente infeliz. Pero, ¿Qué es ser feliz? ¿No resulta demasiado abstracto y general? Lo correcto es trazar un plan de vida en el que cada uno, individualmente, se plantee en las diferentes facetas de su vida qué objetivos quiere conseguir. Así por ejemplo en el área laboral, conseguir un ascenso (o en estos tiempos de crisis un trabajo) es un objetivo que puede ocupar la mayor parte de tu tiempo diario. En el área familiar, invitar a los a alguna comida familiar para mejorar las relaciones con los hermanos, por ejemplo; en el área social, realizar una llamada telefónica en un momento que lo necesitas…y así sucesivamente en todas y cada una de las áreas en las que nos solemos mover a diario. Las metas se han de plantear a corto, medio y largo plazo. De este modo, podrás conseguir lo que quieres. Tener objetivos en la vida, planificarte, vivir el trayecto hacia el objetivo con actitud positiva y optimista y disfrutar del camino hacia la meta es esencial para conseguir un equilibrio psicológico y social y encontrarte bien contigo mismo y con los demás. Ciertamente, la fórmula de la felicidad existe. En su libro “El viaje a la felicidad” de Eduard Punset, llega a citar los factores reductores y los significativos de la misma, y una “receta” (matemática, por supuesto) donde entran en juego los diferentes factores señalados. No en vano, entre los factores significativos se encuentran la emoción al comienzo y final del proyecto, mantenimiento y atención al detalle, disfrute de la búsqueda y expectativas y las relaciones personales. Hemos de confiar en la fórmula que Punset nos indica puesto que está demostrada científicamente. Incluso la felicidad puede investigarse, descomponer los elementos que la conforman y la manera de alcanzarla. Del mismo modo, la terapia cognitivo-conductual está científicamente validada y ofrece unos buenos resultados en relación a la mejora del bienestar mental e interpersonal. Datos sobre suicidio extraídos de: Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (2006) “10 de octubre: Día Mundial de la Salud Mental”. Infocop Online, Diciembre , numero 3

Sin categoría

EL DUELO. SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.

  El duelo por la muerte de un ser querido es una experiencia universal, es decir, por la que todos/as hemos de pasar antes o después. Independientemente de la ideología religiosa o si se carece de ella, el duelo está asociado a un sufrimiento psicológico. Especificando más, podemos definir el duelo como los pensamientos, sentimientos (incluyendo los síntomas físicos y emocionales) y acciones consecuentes a la anticipación o pérdida de una persona o cosa amada (incorporando así el duelo anticipado y aquel que es producido por pérdidas diferentes a personas queridas). El duelo es necesario y cumple una función adaptativa, permitiendo el restablecimiento del equilibrio roto tras la pérdida y posibilitando nuevos vínculos. El duelo puede ser un proceso largo, doloroso y lleno de sufrimiento y por ello requiere en ocasiones de la atención de expertos en salud mental (psicólogo, psiquiatra…). Es el denominado duelo complicado. Las fases por las que suele atravesar una persona que está viviendo una experiencia de duelo son las siguientes (Parkes, 1970, en Soler MC y Jordá E, 1996): 1) Desconcierto y embotamiento. Sentimiento de irrealidad. Puede durar horas o unos pocos días. 2) Anhelo y búsqueda de la pérdida. Intensa añoranza del fallecido. Lloros, ansiedad, rabia, aturdimiento. Suelen durar unas 3 semanas. 3) Desorganización y desesperación. Apatía y desesperación. Todos los apetitos se encuentran disminuidos. Se vive el día evitando mirar el futuro. Muchos se aíslan socialmente. Suele durar unas 4 semanas. 4) Reorganización y recuperación. Se restablecen los apetitos y se recupera el peso perdido. Incorporarse a actividades con una proyección de futuro es una valiosa y oportuna elección para poder reorganizar la vida de la persona doliente. Las manifestaciones físicas, psicológicas y sociales del duelo son múltiples y normales, por lo que es necesario desdramatizar aquellas que pueden angustiar al círculo de familiares y amigos más cercanos. El final del duelo ha concluido cuando el dolor intenso es sustituido por el recuerdo afectuoso y tranquilo del pasado. Sin embargo, en los días previos al aniversario de la pérdida, al igual que un hecho traumático, puede ir asociado a emociones más intensas de tristeza y ansiedad, dificultad de concentración, pérdida de apetito, períodos de irritabilidad, pesadillas… así como a una reexperimentación de los sucesos asociados a la muerte del ser querido. Es preferible prevenir las complicaciones que tener que tratarlas. Los principios básicos de actuación son (Soler y Jordá, 1996): -Informar acerca de la normalidad de las manifestaciones (síntomas y fases descritas) del duelo. -Favorecer la identificación y expresión de sentimientos y pensamientos del doliente. -Detectar e intervenir casos de duelo complicado. -Estimular a decir adiós al fallecido y recordar su derecho a ser felices. -Superar el aislamiento. Un libro recomendado: “El camino de las lágrimas” De Jorge Bucay. Permitidme que acabe con una cita de Freud, por el acierto de sus palabras (1917): La muerte es algo natural, incontrastable e inevitable. Hemos manifestado permanentemente la inequívoca tendencia a hacer a un lado la muerte, a eliminarla de la vida. Hemos intentado matarla con el silencio. En el fondo nadie cree en su propia muerte. En el inconsciente cada uno de nosotros está convencido de su inmortalidad. Y cuando muere alguien querido, próximo, sepultamos con él nuestras esperanzas, nuestras demandas, nuestros goces. No nos dejamos consolar y hasta donde podemos nos negamos a sustituir al que perdimos. “Hablar de nuestra pena nos ayuda a calmarla”. Pierre Corneille.