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COMO PREVENIR TRASTORNOS EMOCIONALES EN LOS JÓVENES

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la adolescencia como la etapa comprendida entre los 10 u 11 años hasta los 17 años, y considera dos fases: la adolescencia temprana, desde los 10-11 hasta los 14 años, la adolescencia media, que incluye adolescentes de 15 y 16 años, y la adolescencia tardía, desde los 17 a los 19 años. Sin embargo, La neurociencia ha demostrado que el desarrollo cognitivo de los jóvenes continúa más allá de los 18 años en esta etapa posterior y que su madurez emocional, imagen personal y el propio juicio se verán afectados hasta que la corteza prefrontal del cerebro se desarrolle completamente. Un aumento preocupante de las consultas de adultos y sobre todo de jóvenes aumenta las alarmas. Incluso las noticias de televisión y prensa dan información al respecto: https://elpais.com/mamas-papas/2021-02-16/las-secuelas-de-la-pandemia-en-la-salud-mental-de-los-adolescentes.html#:~:text=Irritabilidad%20y%20dolores%20de%20cabeza,ansiedad%20o%20problemas%20de%20sue%C3%B1o ¿Qué problemas muestran los adolescentes y que se puede hacer como padres para ayudarles? Ya en una publicación anterior indiqué cuales son los problemas con los que se pueden encontrar los adolescentes y las aportaciones a nivel televisivo que han ido surgiendo: REFLEXIONES SOBRE LA ADOLESCENCIA. IMPORTANCIA DEL PAPEL DE LOS PADRES Y SU REPERCUSIÓN EN LA AUTOESTIMA ADOLESCENTE Estos son solo algunos ejemplos de los casos que he ido atendiendo estas últimas semanas: S 14 años: ataques de ansiedad y problemas para integrarse en su grupo de iguales. D14 años desmotivación por estudios.En la base puede haber problemas emocionales, ansiedad, alta autoexigencia . M 17 años muy exigente consigo mismo, maduro para su edad y que no quiere causar problemas. Reservado en sus emociones. Esto le hace pasar malos momentos y dificultad en la gestión de emociones. P 17 años, problemas de autoestima y gestión de relaciones sociales: ¿que diran los demas, que pensarán de mi? complicado por una enfermedad crónica. C 17: Su madre me comenta que llora, se encierra en la habitación y se siente incomprendida y diferente por su familia. L y L de 17 y 18 : irritabilidad y discusiones familiares. Suelen ser un motivo frecuente de consulta. M 19 Me dice que en ocasiones siente ganas de llorar y no sabe porque. No le gusta lo que estudia y se siente angustiada. Con el tiempo vamos averiguando que es lo que le pasa. C 22: no sabe que hacer con su vida. Estado de animo depresivo y ansioso y sensación de fracaso por las situaciones pasadas en diferentes facetas de su vida. S 22: no le gusta lo que ha estudiado. Quiere algo seguro. No sabe que hacer con su vida y quiere gestionar un duelo pasado. B. 22: Ha sufrido bullying durante su infancia y adolescencia y ahora le cuesta retomar la vida y continuar con sus objetivos vitales debido a la sensación de impotencia, desesperanza. Sin embargo, a pesar de sus problemas, me quedo maravillada de las personas tan implicadas con el estudio, creatividad, empatía y capacidad de análisis, comunicación y superación entre otras muchas cualidades positivas que tienen los jóvenes. No todo son por supuesto dificultades personales, carencias emocionales y etc sino también se ha de hacer hincapié en las cualidades positivas. Varios adolescentes en las sesiones me comentan que los padres y otros adultos como profesores los tratan como si fueran niños y la sensación de impotencia que les produce. Mi planteamiento es que ellos pueden negociar de igual a igual, tienen ya habilidades si son lo suficientemente maduros para llegar a acuerdos con sus padres (según el grado de madurez y razonamiento) Implicar a la familia es esencial. Lo ideal es la comunicación desde el respeto y la confianza. Igual no es muy popular lo que pueda decir pero he detectado que el problema posiblemente no sea el adolescente sino la familia y la dinámica familiar. El menor se le utiliza como “chivo expiatorio”, es decir la persona sobre la que se le hacen recaer culpas ajenas. En ocasiones el propio adolescente es tan inteligente que lo detecta e incluso acepta que él /ella posiblemente es quien tiene más capacidad de cambio para modificar esta dinámica familiar porque las personas mayores igual “ya no pueden o quieren cambiar”. Sin duda, esta crisis esta potenciando la inestabilidad emocional, limitaciones a la hora de explorar el mundo y libertad, menor socialización y un ambiente de incertidumbre ante el futuro y concretamente el futuro laboral, faceta tan importante del autoconcepto y más de los jóvenes estudiantes que se plantean altas expectativas. En nuestra mano está el poder gestionar aquello que podemos y aceptar lo que no podemos cambiar. ¿Qué pautas puedes utilizar para evitar llegar a situaciones más difíciles de manejar? -Comunicación asertiva con los hijos. -Gestión emocional (Es decir averiguar por que está triste, nerviosa, irritable… y buscar estrategias más adecuadas a cada caso). -Hábitos de higiene del sueño. -Realización de actividades agradables dentro de sus posibilidades. -Llevar una vida activa y dieta adecuada. -Intentar contactar con la gente y relacionarse también dentro de las posibilidades que ofrece la pandemia. -Gestión en el uso del móvil, redes sociales…un gran problema y que produce grandes conflictos. En la base para solucionar los problemas se encuentra una buena comunicación. Me gustaria acabar con una fabula que aparece en el documento de “Orientaciones para afrontar los conflictos y dificultades familiares. Manual para padres y madres de CEAPA”:   La fábula de la ostra y el pez “Érase una vez una ostra y un pez. La ostra habitaba las aguas tranquilas de un fondo marino y, era tal la belleza, colorido y armonía del movimiento de sus valvas, que llamaba la atención de cuantos animales por allí pasaban. Un día acertó a pasar por el lugar un pez que quedó prendado al instante. Se sintió sumamente atraído por la ostra y deseó entrar al instante en el corazón de aquel animal misterioso para conocerlo. Pero sus deseos eran tan intensos e irrefrenables, que se acercó de una manera brusca e impulsiva. La ostra se asustó y reaccionó cerrándose bruscamente también. El pez quedó sorprendido, ya que no pretendía

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Como conseguir un Compromiso y obtener buenos resultados

En este artículo repaso mentalmente los casos en los que he tenido mejor “engagement” o compromiso y de los que guardo buen recuerdo en mis 10 años de experiencia como profesional de la psicología. Es un constructo psicológico que significa conexión emocional, pero que hace referencia a cuán activamente se encuentra involucrada la persona en una determinada actividad. ¿Cómo conseguir un compromiso? confiando en el psicólogo, y en las propias capacidades del cliente. Y gestionar la tolerancia a la frustración, a querer obtener resultados inmediatamente, sobre todo si el motivo de consulta es un hábito o una característica de personalidad que es difícil de cambiar en solo una o dos sesiones. Entiendo que justamente el motivo de consulta puede ser  la falta de constancia, motivación y ansiedad que pueden ser dificultades añadidas a la constancia para acudir a las sesiones. Pero se puede hablar, tratar y practicar pautas vistas en la sesión. Hace poco un cliente me comentó en la primera sesión que me llamo la atención, “Yo soy solo un cliente más que conoces…”que me hizo que pensar y en ese momento no contesté. Mi implicación es tal desde el minuto que comienza la conversación que me concentro en la persona que tengo delante y despliego los recursos que tengo para poder escuchar, empatizar, reflejar y asesorar, que para mi en realidad todos son especiales. Sobre todo con el tiempo se crea un vinculo importante. Recuerdo con cariño como una clienta me dijo que yo era una de las personas más importantes de su vida..Es un regalo escuchar o en este caso leer estas palabras y me llena de satisfacción poder seguir y confiar en mi misma y mis posibilidades de poder ayudar a la gente que confia en mi. Pero también el cambio se produce por la implicación del cliente, claro está. Compromiso con la terapia o con la relación cliente-psicólogo es muy importante Por lo que has intuido al leer más arriba, mi compromiso es alto, pero si la otra persona, el cliente, no esta comprometido, no viene a las sesiones, no hace las tareas entre sesiones…entonces, algo falla no¿¿ Creo que es un reflejo de las relaciones, el propósito en la vida y la constancia que la persona establece en su entorno habitual. Alguien que se compromete en una relación hace lo posible por mantenerla a pesar de las dificultades, la distancia y las circunstancias de la vida. Así no pocas personas cancelan las sesiones en varias ocasiones diciendo que están enfermas y luego dejan de venir o ponen excusas lo que indica que no están interesadas por la continuación del proceso, no pueden pagarlo o porque oye, igual yo no les guste como psicóloga que también puede ser. El cliente también ha de trabajar para comprometerse con su cambio personal. Casos comprometidos Son los que aprendieron, hicieron tareas para casa, vinieron a todas las sesiones pactadas y los resultados fueron positivos. Aqui les dedico un homenaje sincero a ellos con un recordatorio breve de cada uno/a. Puede que me falte alguno pero el anonimato es posible que no permita identificarse, así que si algún cliente no se ve, que me lo recuerde,jejje..; Muchas gracias a todos ellos/as por confiar en mi. Guardo un muy buen recuerdo de todos/as: M encargada y con dificultades por problemas con un compañero de trabajo, así como aumento de su desconfianza en si misma. B problemas de dependencia emocional y relación tóxica con su actual pareja así como en otras relaciones de su vida laboral y personal. D el motivo de consulta eran los ataques de ansiedad y posteriormente falta de confianza en el mismo a pesar de sus dificultades, miedos de quedarse solo y ciertas manías. I niño tímido con ansiedad, problemas físicos y dificultades en la escuela a pesar de ser un niño aplicado. Su madre comenta que les ayude mucho a todos los miembros de la familia. I una chica joven que en principio vino con su pareja y después tratamos con ella sola cuestiones personales, relación con ella misma, gestión de estrés debido a sus problemas físicos y relaciones con otras personas significativas a nivel profesional y familiar. B, quiso gestionar un pasado difícil que le marcó, dificultades para decir no y su alta autoexigencia . N, el motivo de consulta fue la enfermedad terminal de su marido y como gestionar esta circunstancia junto con su propia enfermedad y su hija adolescente. A, hombre ya maduro (para que se sepa que el prototipo de cliente no es solo mujer) actualmente aun acude a consulta y desde hace más de dos años por tratar su estado de animo bajo debido a su trastorno bipolar y problemas de autoestima y dificultades sociales. E, con alta responsabilidad en su trabajo y alta ansiedad por querer dar el 100% en su trabajo y en las relaciones con sus personas más allegadas y ayudar a disminuir esta alta presión autoimpuesta. W cuya hija tenia problemas para adaptarse con sus amigos y problemas de relación con los demás. Recuerdo esta familia con especial cariño. En todos hubo una continuidad y compromiso y confianza en el proceso de la terapia o asesoramiento. Por esta razón he introducido como novedad este año los bonos a la hora de pagar las sesiones porque premian la continuidad de los clientes que se comprometen y consideran que es necesario varias sesiones e implicación por su parte para conseguir cambios. Por supuesto también está la opción de acudir a sesiones “sueltas” para hacer algún asesoramiento concreto como he tenido en ocasiones el placer de atender. ​ Para aquellos que no me conozcan y se hayan saltado el paso de ver el apartado “Quien soy”, informar que soy psicóloga habilitada para funciones sanitarias. Trato problemas de la vida cotidiana o crisis puntuales (inseguridad, baja autoestima, dificultades en las relaciones sociales, problemas de ansiedad..derivados o no de una enfermedad crónica) tanto en adolescentes como en adultos y niños. Un último apunte: Me llama la atención la cantidad de hombres

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Experiencia como cuidadora covid. Recomendaciones prácticas.

He de reconocer que mi intención era escribir sobre otro tema que también me resultaba interesante pero tendrá que esperar. El giro de los acontecimientos lo requiere. Las expectativas al final del año 2020 eran positivas… Año nuevo, vida nueva, el 2020 para desecharlo, 2021 un nuevo año cargado de nuevos propósitos y con imagen de presentarse como un buen año porque el covid ya estaba algo más controlado (o esa era la impresión) y las vacunas para hacerle frente estaban a la vuelta de la esquina. Pero las fiestas navideñas han sido caldo de cultivo de nuevos contagios, la oleada ha sido superior incluso que al principio de la pandemia…quien usa la lógica y el control se dice y dice a los demás al ver las noticias:¿están locos o que? ¿Cómo pueden ir en masa a fiestas y sin mascarilla ni distancia de seguridad como si no pasara nada? Pues si, así es como mi circulo social pensaba y sentía para hacer frente al coronavirus dichoso: seguir las medidas higiénicas que advertían seguir: pocas personas en lugares cerrados y etc que no es necesario repetir porque quien este mínimamente informado lo sabe de sobra. Pero” pagan justos por pecadores· a veces. Shock y primeros días La indignación aumenta cuando te dicen que alguien cercano a ti se ha infectado y que tú puedes estar en riesgo junto con tus hijas como es mi caso. Y vuelta a confinarse, dejar de trabajar, de ir al colegio y al instituto y cambiar tus planes durante al menos 10 días si es que todo marchaba bien. De repente el mundo se cambia por completo, tú dejas de ser la que ve los acontecimientos “desde allá fuera”, como si fueras una espectadora. Eres consciente de lo que esta pasando, de la realidad cruel por la que vivimos pero que hasta que no te toca y no lo vives en tus propias carnes no eres verdaderamente consciente de los peligros que suponen para tu integridad física y de las personas que quieres y porque no, también mental que suponen las preocupaciones, miedos, riesgos, ansiedad, incertidumbre, hartazgo, ira hacia todo y hacia todos y un largo etcétera de emociones encontradas. Así es como deben sentirse muchas personas, sanitarios y público en general que por sus circunstancias han sido cautos y han intentado hacer todo bien para evitar un contagio pero llegan un momento en que te toca, como si la ruleta fuera, la suerte esta echada, el virus llega a tu organismo y se han de tomar nuevas medidas más restrictivas si cabe. La persona positiva por covid aislamiento total,en una habitación aparte, domiciliario en el mejor de los casos y aquellos que han tenido un contacto directo aislamiento también del resto de personas. He de decir que cuento con ventaja, porque soy casera y digamos que ya había tenido un entrenamiento previo el año anterior al estar confinada durante marzo y abril . La positividad (mental, en cuanto a actitud me refiero) que no se pierda como dicen. Adaptación Si eres persona trabajadora, tu agenda cambia por completo, has de pasar de una vida activa y dedicada a ti y a tus clientes a ser cuidadora del enfermo y de tus hijas durante la mañana y tarde, con suerte de que no pase nada durante la noche y puedas descansar. El primer día supone miedo, ansiedad, preocupación totales porque no sabes como van a desarrollarse los acontecimientos pero conforme la febrícula de la persona enferma cesa y solo queda una tos, carraspeo, la tranquilidad va haciendo su paso. Aparte has de afrontar los posibles síntomas en ti misma y en aquellas otras personitas que conviven contigo con lo cual la incerteza y el miedo están en el aire continuamente durante los primeros días sobre todo. En mi caso, las tareas eran constantes, por lo que no tenia tiempo ni de aburrirme; tareas de casa, deberes, momentos de juego, algunas tareas de trabajo o de formación propias, ver correo, redes sociales, algún programa de televisión para entretenerse, lecturas…no olvidar momentos de relax y desconexión es muy importante. Y las noticias con solo ver los titulares me eran suficientes. Oír la misma noticia una y otra vez no aporta más que ansiedad,desesperanza y sensación de descontrol hacia el entorno que te rodea. “Si no te aporta, aparta”. Estar informado es adecuado pero hasta la justa medida. Experiencia con la PCR Aparte la situación sanitaria era como era y al ser una persona comprensiva entendía que no me llamara un rastreador o nos citaran para hacernos una PCR al ser familiares convivientes de persona con covid. Pero al fin “se me encendió la luz “y cogí cita con la pediatra de mis hijas que afortunadamente podía atenderme el mismo dia y con una llamada de teléfono conseguimos cita para la pcr de mis hijas y el rastreador me cito con enfermería que me consiguió citar junto con ellas a la misma hora, genial. Ahora faltaba como encajar la prueba por parte de mis hijas. Mi hija mayor decía que no iba, que “a ella no le meten ese palo”, y mi hija pequeña que es más feliz e inocente le suponía una fiesta poder salir a la calle después de tantos días. Por el camino les decía que eran valientes e intentaba quitar hierro al asunto. Le informé con pictogramas lo que le iban a hacer pero aun asi al ver las enfermeras-espaciales forradas cual astronauta ya le supuso una reacción de desconfianza. Sin embargo la prueba fue rápida, un tanto desagradable eso si pero apenas duró.Y luego recibieron mis halagos porque se habían portado como unas campeonas. Apoyo social. super importante Paciencia me decían los contactos, otra cuestión eran los continuos wasaps de personas cercanas a mi que preguntaban por como estábamos, En algunas ocasiones hacia corta pega de las novedades del dia para evitar tener que escribir el mismo mensaje una y otra vez.Me sentia bien que se acordaran de nosotros he de decir por

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MI PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN Y COMO AFRONTAR LAS DIFICULTADES

Esta publicación te puede servir como ejemplo de escritura terapéutica, pensando en aquellas situaciones dramáticas, difíciles en tu vida y que has conseguido superar y salir fortalecida de ellas.Tú puedes también realizar este ejercicio de introspección: Está claro que este año no ha sido un buen año en términos generales para la Humanidad (aunque conozco de cerca a varias amigas por ejemplo que han sido mamas y para ellas, así como para otras personas, es un año para recordar en varios sentidos, no solo en plan negativo). ¡Y sigo aquí que es lo que importa! de momento con salud aunque con ciertos achaques de la edad..¡.no¡ ¡solo tengo 42 años! Con mi familia también sana aunque más solitaria de cara a las vacaciones de navidad por las restricciones aunque eso es algo generalizado. Y bueno me pongo a reflexionar sobre el tema a escribir este mes y pienso, ¿por que no hacer algo diferente?..Todos los años últimamente en el mes de diciembre lo dedico a hacer balance de lo que he conseguido durante el año pero echo la vista atrás más allá, en mis años de niñez y juventud, pienso en las malas épocas y creo que si me lo permitís incluso peores personalmente y por lo que me tocó vivir. Pensaba contar todo con pelos y señales pero habría sido una publicación interminable de manera que me ha tocado eliminar detalles que tampoco creo que sean necesarios. Aprendizajes “Lo bueno” es que sé lo que es pasar por una separación de tus padres mal gestionada, sé lo que es ver como tu padre pega a tu madre teniendo 8 años y como se va de casa (aunque yo no quería que se fuera) y el silencio posterior alrededor de este hecho me he dado cuenta que se convirtió en una situación traumática para mi. Conozco la desconfianza ante la gente por heridas pasadas, el no poder decir a tu propio padre, “papa” porque no lo consideras como tal y porque tu madre ha hablado mal de él durante toda tu infancia. Sé lo que es cargar con culpa, inseguridad, falta de habilidades sociales, silencio a mi alrededor y falta de comunicación con la gente fuera de la relación con mi madre. Sé lo que es crecer con una madre controladora, exigente, crítica y un tanto manipuladora emocionalmente con a su vez sus propias carencias sociales y afectivas (aunque también recuerdo con ella buenos momentos). Conozco lo que es que te humillen en clase o en el patio, o en los vestuarios del gimnasio siendo una jovencita inmadura con problemas familiares, sé lo que es el tesón y la constancia en el estudio, así como la responsabilidad, sé lo que es la ansiedad y concretamente la ansiedad social y la sensación de que te juzguen y no te valoren por lo que haces, la sensación de ser un “patito feo”, diferente al resto y no encajar, Sé lo que es perder a tus padres siendo jóvenes todavía (alrededor de 60 años) y el sentimiento de injusticia y pensar ¿por qué a mi? todavía me ronda por la cabeza…pero sé que voy en la dirección correcta. Se lo que es poder hablar con mi padre tranquilamente sobre porque se fue y comprobar que posiblemente “no era tan malo”y echar mucho de menos esa relación en el presente. En mis años más recientes, sé lo que es tener que enfrentarme a problemas con los estudios y aprendizaje por parte de mis hijas, sé lo que es ser madre de una niña con discapacidad y con una hija preadolescente que acaba de comenzar el instituto a las que quiero mucho (aunque mi hija mayor diga que soy una pesada cuando le pregunto como le ha ido el instituto y la comunicación no sea tan fluida como quisiera pero estoy en ello!) Conozco de cerca las crisis en mi relación de pareja y peleas a veces absurdas que me hacen recordar mi pasado de padres separados, y mis inseguridades y falta de amor propio se traducen a veces en el ámbito profesional. Sé lo que es decepcionarse con tu familia y con personas que tienes unas expectativas que no se han cumplido…. Pero sé que con tesón, comprensión de mi pasado, constancia, aprendizaje y apoyo de otras personas podré afrontar aquello que se me presente. Desde aquí agradezco a mis padres que me cuidaran como pudieran, poder porque debido a sus propias carencias emocionales ahora les comprendo mejor. Gracias papa y mama. Gracias por enseñarme papa la importancia de las relaciones sociales, de sentirme guapa, del sentido del humor, el amor por la música…gracias mama por potenciar mi amor por el conocimiento, la constancia, la responsabilidad e implicación por el estudio y la sensibilidad y atención ante las personas necesitadas, los seres vivos y el cuidado por el medio ambiente… Respecto a todas estas vivencias personales, sé que son beneficiosos para mi profesión. Una compañera psicóloga dijo que todos los psicólogos tendríamos que pasar por todas las dificultades para poder después asesorar mejor a los clientes…por supuesto esto es un imposible pero desde luego si afrontas aquello que se te presenta, puedes dar mejor asesoramiento. En cuanto al área profesional, sigo con mi consulta, atendiendo a mis clientes con los que también aprendo y a las que estoy agradecida y feliz. Me he formado y sigo formando y reciclando a nivel profesional,respecto a los contenidos y técnicas que ofrecer, recursos de marketing…estoy en proceso de formación en el curso online llamado Activa tu consulta que dirige la psicóloga chilena Pamela Quezada, del que tengo buena impresión. El boom del uso de las tecnologia y más en este último año ha hecho que pueda conocer a fantásticas personas a través de redes sociales como Ybonne Laborda, Paz Calap, Pamela Quezada, conocer libros como el de Lise Bourbeau a través de las psicólogas de Desansiedad y y un largo etcétera…que a pesar de vivir fuera de la Comunidad Valenciana o de España me ofrecen mucho

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Ansiedad en tiempos de pandemia

El coronavirus es un “caldo de cultivo” también para la pérdida de salud emocional y no solo la salud física. Me parece interesante que conozcas cómo se manifiesta la ansiedad, como la pandemia ha hecho cronificar o incluso aparecer ciertos problemas de ansiedad y las estrategias que usamos en la sesiones de psicoterapia. Sé sincero/a contigo mismo/a y consciente de que si la ansiedad te perjudica existen medidas para poder hacerle frente. Y el primer paso es saber si estás sufriendo este problema. Te presento un video donde explico como pueden aparecer los trastornos de ansiedad: ¿Cómo se manifiesta la ansiedad? A través de preocupaciones tales como pérdida de la salud propia y la de los seres queridos, miedo a la muerte, inseguridad y miedo ante situaciones, personas, y animales que producen ansiedad… y evitaciones de aquello que produce miedo e inseguridad que es lo que hace que se mantenga el problema. A todos nos ha pillado por sorpresa, es cierto, esto de la pandemia, los cambios a todos los niveles, sanitario, social, económico. Ya el hecho de llevar mascarilla siempre y tener que guardar las distancias sociales es mucho pedir para la sociedad en la que vivimos donde las reuniones sociales, contactos…etc esta a la orden del día y eso ya produce ansiedad, frustración y un largo etcétera de emociones encontradas…Pero por no demorarme más… ¿Qué caracteriza la ansiedad? Existen características de personalidad que he visto en la consulta y que se suelen asociar a ansiedad: –La búsqueda de perfeccionismo, Muchos de mis clientes se autodenominan perfeccionistas, quieren dar lo mejor de si. Incluso algunos comentan que prefieren no hacerlo antes que hacerlo “a medias” el proyecto que llevan entre manos. –Control, control y más control…controlar las situaciones, las personas, las propias reacciones para no llamar la atención y preocupar a los demás o ser considerados “bichos raros” lleva paradójicamente a que aparezca la ansiedad y a sentirse mal por ello porque la ansiedad no forma parte de los planes y del control. –Baja tolerancia a la incertidumbre (terror a no saber que hacer si tomo esta u otra decisión, por ejemplo un caso reciente de una clienta que no sabia si quitarse o no los ansiolíticos le producía tal nivel de ansiedad que evitaba tomar la decisión más acertada (quitárselos) a pesar de que todos le animábamos a hacerlo y sabia las pautas a seguir pero el hecho de no saber 100% lo que le iba a pasar en cuando a su salud, por los posibles efectos secundarios que le pudiera provocar o porque sentía que no tenia los suficientes recursos personales le traumatizaba y no le permitía decidirse y cambiar su situación. –Querer abarcar mucho (si, querer hacer más y más y ponerse muchos objetivos en poco tiempo)…como dije a un cliente: “la sabiduría de la tortuga”, ¡y se lo tomó como un lema personal!. Más vale paso a paso y con seguridad que rápido y acelerado queriendo abarcar todo y con ansiedad por no conseguirlo. –Anticipar ( y si pasa esto, ¿que pasará?, y si pasa aquello otro, ¿qué?…¿y si…? ¿Y si…? ) con lo que se une la posible predicción del futuro y la evaluación negativa de la situación porque la persona asume que no tiene las suficientes herramientas para hacer frente a esa posible situación futura. Como comentaba más arriba, la pandemia ha podido aumentar los casos de ansiedad, y pueden aparecer y cronificarse. A continuación hablo de las posibles manifestaciones “o ramas de la ansiedad”: -Fobia social o ansiedad social: sentirse evaluado y evitar situaciones sociales por miedo a la evaluación, a ser juzgados e incluso miedo a sentir ansiedad y hacer el ridículo. Recuerdo el caso de un hombre hace años que temía ruborizarse en público y quería cambiar ese miedo para que su hijo lo percibiera como un padre valiente (cada uno tiene sus propias motivaciones para el cambio) o una chica ex clienta que incluso llegó a tener depresión por estar así porque el cambio respecto a su anterior estado antes de la ansiedad social era totalmente diferente, feliz, despreocupada y sociable. Por otro lado, personas que son poco sociables, introvertidas…tienden en la actualidad a aislarse más. Además, si uno se encuentra bien en casa, fuera de peligro, e incluso las autoridades sanitarias y políticas lo recomiendan…¿qué necesidad hay de relacionarse?eso es lo que pueden pensar las personas que tienen este tipo de dificultades..Incluso oigo que los adolescentes tienden a aislarse más y los padres lo ven como algo “normal”, pero esto puede llegar a ser preocupante porque el aislamiento puede ser causado por una depresión o perder oportunidades de socializarse positivas para su desarrollo personal y social. -Trastorno de pánico con y sin agorafobia. Consiste en grandes rasgos en experimentar síntomas de ansiedad como taquicardia, sudoración, despersonalización (sentirse raro), pinchazos en el pecho, inquietud…y un largo etcétera de síntomas físicos junto con una interpretación catastrófica de esos síntomas como “me voy a volver loco, me voy a morir”… Suele ser uno de los problemas de ansiedad más frecuentes con los que me he encontrado a lo largo de mis años de experiencia en clínica y en la actualidad no es para menos. La falta de aire por el uso continuado de la mascarilla y la acumulación de tensión junto con dificultades en la expresión de emociones y otras variables relacionadas con la historia de cada uno pueden inducir este tipo de problemas. De forma aislada un ataque de ansiedad puede no suponer una dificultad mayor para la persona pero que si se repiten en el tiempo, aumentan de intensidad y le incapacitan para llevar una vida normalizada será necesario buscar ayuda de un profesional. La condición de la persona se complica si además hay una evitación de las situaciones que cree la persona que le provoca la ansiedad como encontrarse solo en casa o por el contrario, estar en lugares públicos donde le resulta difícil escapar (entonces ya hablaríamos de agorafobia). -Trastorno obsesivo compulsivo (TOC) como su propio nombre