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Jóvenes valientes con ansiedad social

Actualmente y en meses atrás he estado atendiendo a gente joven de entre 14 a 30 años aproximadamente con problemáticas diversas pero con el factor en común de tener dificultades a nivel social y de autoestima. Me parece esencial trabajar este tipo de cuestiones entre gente joven para empoderarla antes de que puedan aparecer otras dificultades asociadas tales como ansiedad, depresión y otros problemas de bienestar emocional de cara a la vida más adulta donde hay que tener mas responsabilidades, trabajo, familia…etc y resulta más complicado mejorar a nivel social. Personalmente lo he vivido. Desde pequeña me ha resultado difícil relacionarme. Quizá el hecho de no tener muchas oportunidades a nivel social y mi tendencia a la introversión facilitaron que incluso siendo joven llegara a hipotetizar una psicóloga en salud mental que yo tuviera fobia social. Me resultaba horroroso hacer exposiciones, de hecho en el colegio no podía levantar la mirada cuando tuve que hacer una exposición hablando de un tema…lo lei literal! Era una niña y adolescente muy callada y estudiosa por lo que no suponía ningún problema al profesorado pero me aislaba de la gente, no me relacionaba con los demás porque no conectaba con nadie. me sentia diferente al resto, aparte de que sabia que se burlaban de mi en el instituto y en el colegio. Llegue a tener alguna amistad pero no lo suficientemente intima como para hablar de mis problemas de ansiedad social y otros problemas en casa (separación de padres que no lo hable nunca, sensación de soledad…) hasta que una tutora del instituto dijo que hablara con la orientadora y esta me derivo a salud mental. Me dieron la oportunidad de participar en sesiones de entrenamiento de habilidades sociales pero mi madre prefirió que no fuera porque coincidían con las horas de clase. Sin embargo, con los años acabe el instituto y estudie psicologia y aquí me tenéis…¡hablando de este tema! Durante mi juventud me seguía sintiendo sola a pesar de tener un grupo de amigas pero con las que no me sentía yo verdaderamente porque me costaba intimar y hablar de cosas personales, confiar en ellas. Asi que decidi dar el salto y poner un anuncio en un periódico (si, no había ni redes sociales, ni aplicaciones ni nada de nada) en mi época y ahí conocí chicos en su mayor parte de entre los cuales uno me presentó a su grupo de amigos. Despues conoci por el mismo método al que es mi marido. Decidí ser valiente y así conocí a gente nueva por mi propia iniciativa…¡y dio buen resultado! Me sentía satisfecha por el camino conseguido. Con el tiempo he logrado poder hablar en público con cierta ansiedad,pero he podido! he ofrecido, talleres y charlas, pudo defender mi trabajo de investigación y tesis delante de tribunales compuestos por psicólogos, tengo años de experiencia atendiendo a casos con diferentes problemáticas y me siento más segura desde luego que cuando era una niña, adolescente o joven adulta porque he podido ir superando dificultades personales. Aunque se que aun queda camino por recorrer confío en mis capacidades y me siento más fuerte. Elia Roca., psicóloga especialista en el tema y coordinadora del grupo de Habilidades sociales y Autoestima en el Colegio Oficial de Psicología de la Comunidad Valenciana dice que hay relación entre autoestima y asertividad. Y es que como se dice comúnmente, sino te quieres a ti misma, es difícil que te valoren los demás. Actualmente atiendo estos casos. A todos les guardo especial cariño (soy profesional pero también tengo mi corazoncito y disfruto y sufro por dentro aunque internet ser imparcial y objetiva por fuera) porque tratamos temas muy delicados: S, estudiante de 14 años, con problemas de ansiedad social y ataques de ansiedad así como otra serie de cuestiones y dificultades a nivel familiar que dificultan su bienestar y estabilidad emocional. Dice ser muy intensa, como las personas con alta intensidad emocional. ¡El último día que la veo está más feliz y eso me alegra! M,18 años, estudiante de magisterio; dificultades para hablar por teléfono para pedir información, en hacer peticiones, aumentar su circulo social y hablar en público. Le cuesta tomar decisiones y su malhumor le lleva a reaccionar de una forma agresiva de la cual después se culpabiliza. Empezamos a trabajar también sus fortalezas para sentirse más segura de si misma y en hacer pequeños experimentos de exposición a situaciones temidas. He planificado una serie de sesiones en base a un bono de 12 para que poco a poco pueda afrontar sus miedos. R,28 años, enfermera; dificultades también en iniciar y mantener conversaciones, en control del enfado y resolución de conflictos, defender sus derechos asertivos, en pedir favores y en no saber decir no. Le cuesta tomar decisiones. Piensa que son” tonterías” lo que le ocurre pero sufre por ello de modo que plantear objetivos le viene bien para sentirse mejor. Hemos comenzado trabajando la autoestima y en base a 8 sesiones he planificado unos contenidos para tratar con ella e ir avanzando poco a poco. M,24 años, estudiante de historia y música..muy controladora y con miedo de expresar emociones por si descontrolaba…poco a poco comienza a sentir con más facilidad y expresarse. Descubrimos su rasgo PAS y su ansiedad social y le hace sentir más segura al saber lo que le pasa… B,26 años, estudiante y con idea de estudiar psicología.. con muchos miedos a hacer el ridículo y al que diran asi como fobias y dificultades a nivel social y familiar, también altamente sensible. Trabajamos amplio y tendido diferentes aspectos. Ha superado alguna fobia y dificultad social y vamos avanzando. G, 36 años, en un proyecto de emprendedora digital. Se siente desde siempre poco valida y suficiente a pesar de todo lo que sabe. Hasta hace poco le gustaba pasar desapercibida pero poco a poco ella ha ido introduciendo cambios en su vida para sentirse mejor, aunque ve que necesita ayuda externa y por eso decide acudir a mi. Como en casos anteriores poco a

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Vacaciones de verano 2021

Tras la vuelta más y mejor!! Tras unos meses de mucho trabajo, he de tomar un descanso para retomar fuerzas y seguir en septiembre. Ya sabéis, a mis clientes me podre en contacto con vosotros y quien quiera su primera cita mirare agenda y os atenderé encantada. Un abrazo y felices vacaciones!! Estela

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EL SECUESTRO EMOCIONAL DEL ENFADO

A lo largo de mis años de experiencia en la psicología clínica he ido atendiendo casos de clientes cuyo motivo de consulta era el enfado, explosiones de enfado o “salidas de tono”poco empáticas así como las subidas de volumen en el tono de voz, las respuestas poco reflexivas e impulsivas que pueden herir a personas más sensibles o desatar un conflicto mayor… Actualmente en la época que estamos viviendo de coronavirus me he dado cuenta de la cantidad de casos cuyo motivo de consulta es este. En general son hombres de mediana edad que se dan cuenta de su hábito en las respuestas y quieren subsanarlo. Pero también de adolescentes cuyos padres están angustiados porque sus hijos responden de un modo agresivo. Y es que no es para menos: La irritación es una emoción que secuestra la mente, te hace decir palabras, hacer cosas de las que luego te arrepientes o te hacen sentir culpable. Según Barrutia (2012) concepto del secuestro emocional se refiere a las situaciones en que la emoción se apodera de la razón, de manera que nos impide actuar de manera meditada y coherente. Nuestros sentidos quedan secuestrados a merced de nuestras emociones. De esta manera, gritaremos, lloraremos, pegaremos, insultaremos o haremos todo aquello que nuestra emoción requiere sin pensar en las consecuencias que tendrá. Sin embargo, actuar de manera emocionalmente inteligente requiere que tanto la emoción como la razón aúnen fuerzas y se coordinen en la misma dirección. Si cualquiera de ellas cambia de rumbo o de intensidad nos veremos alejados de nuestro bienestar emocional (Barrutia, 2012). Uno puede estar enfadado pero también hay diferentes grados de intensidad en la emoción: la ira, irritación, tensión o frustración son emociones relacionadas. A continuación las explico más detenidamente. Según Núñez y Valcárcel (2014) la ira también conocida como rabia, cólera o furia, es velocisima, te domina y se va casi sin que te des cuenta. Por lo general puede adueñarse de ti en situaciones que consideras muy injustas o que atentan contra tu bienestar. En una sociedad civilizada la ira no es útil por eso es mejor sentir un poco de irritación. La irritación aparece cuando a través de los sentidos percibimos algo que nos disgusta o desagrada. Es tan molesto que se instala dentro (un sonido, un olor…) y no podemos dejar de pensar en ellos. Algo molesto pasa a ser irritante cuando crees que no puedes soportarlo más. Una irritación duradera nos puede llevar a sentir tensión. Algunos la llaman “estrés”. La tensión nace cuando nos enfrentamos a situaciones amenazantes o cuando hay intereses enfrentados. Se entra en un estado de nervios, impaciencia y se pierde la calma con facilidad. Otra emoción relacionada es la frustración. Es el malestar y el enfado que se producen cuando no consigues lo que te proponías o esperabas. Se trata el enfado de una emoción que puede encubrir otra que ofrece una imagen de mayor debilidad e inseguridad como es la tristeza. Tanto en hombres como en mujeres y en niños o adolescentes. La frustración, rabia…da una imagen de mayor fortaleza y se utiliza de forma inconsciente, como manera de gestionar la tristeza para poder sentirse más fuerte y no tan impotente. Aunque las consecuencias a corto plazo pueden ser positivas porque logras desembarazarte de forma momentánea de la frustración, a medio y largo plazo las consecuencias pueden ser devastadoras tanto en las relaciones sociales como en el propio autoconcepto y autoestima si es que hay una conciencia del problema. En ocasiones no es la persona con enfados recurrentes la que acude a consulta sino la persona que sufre de sus enfados (hijos, pareja…). Algún caso donde existe una alta sensibilidad y ansiedad elevada por parte de una hija, las explosiones de ira contra objetos pueden ser interpretadas como una forma de agresión hacia ella y mantener la ansiedad e incluso el miedo hacia el progenitor. La irritabilidad se convierte en un problema cuando es demasiado intensa, sucede con demasiada frecuencia, dura demasiado tiempo, echa a perder relaciones o empleos, y particularmente cuando conduce a violencia o agresión. ¿Qué haces, piensas y sientes en este secuestro emocional?  La cuestión es que TÚ eres quien genera toda esa rabia e irritación. La respuesta del enfado se divide en tres: Pensamientos, síntomas físicos y conducta a) Cuando aparece el enfado y las emociones citadas anteriormente surgen a raíz de una serie de pensamientos o distorsiones cognitivas: –Exigencias, órdenes…Si eres exigente con los demás (“es un estúpido porque es obvio que esto lo tendría que haber hecho así” por ejemplo) o consideras que una situación es injusta (“es injusto que me trate asi, con todo lo que he hecho por ella/él”) –Catastrofismo o magnificación de lo negativo; por ejemplo esto es lo peor que me ha pasado. –Sobregeneralización: Atribuir etiquetas negativas perpetuas y globales a ciertas personas: Por ejemplo: Mi madre/padre/hermano/ fulanito será siempre así. –Personificaciones: Explicaciones egocéntricas del tipo: Marta no me ha saludado porque me ha ignorado cuando en verdad la explicación de porque no te ha saludo esté en que no te ha visto porque va enfrascado pensando en sus problemas por ejemplo. –Pensamiento de todo o nada: se codifican los acontecimientos en términos dicotómicos o extremos: una persona es perdedora o ganadora, algo esta correcto o equivocado, alguien o algo es bueno-malo o fuerte-débil sin términos medios. b) A nivel físico aparecen taquicardia, tensión en mandíbula, brazos y cara tensa, rubor o cara pálida, respirar con dificultad, sudar, tartamudear… c) A nivel de conducta pueden aparecer…Lloros, Gritos , golpes  y roturas de cosas ,insultos ,pegar, amenazar ,provocar ,echar en cara, agarrar y atacar al otro, empujones, acercamiento excesivo. Cada uno tiene una respuesta personal y dependiendo de la situación la intensidad  será diferente.   ¿Cómo gestionar/autocontrolar la ira? De forma semejante a un ataque de ansiedad, la irritabilidad puede gestionarse con técnicas parecidas: Escribir en qué situaciones suele haber más irritabilidad, que se piensa, se siente y cómo se actúa y después tener un plan para modificar la

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DESARROLLO PERSONAL Y SEGURIDAD EN UNO MISMO

Y de nuevo me sumerjo en esta página para ofrecer información de interés para ti, lector/a. En esta ocasión encontraras información sobre que es la inseguridad, como se manifiesta y como afrontarla. La psicología no solo se encarga de atender a casos de ansiedad, depresión…etc sino también desarrollo personal, falta de confianza en uno mismo. Hace tiempo hice una publicación relacionada con el desarrollo personal donde puedes ver más información relacionada al respecto:   LA CONFIANZA EN UN@ MISM@ Y LA AUTOESTIMA: LA MEJOR MANERA DE AFRONTAR TUS MIEDOS E INSEGURIDADES  ¿Qué es la inseguridad? Según el Emocionario es una falta de confianza en uno mismo o en los demás. A veces por inseguridad actuamos por timidez que nos lleva a bloquearnos y nos impide comportarnos con naturalidad. La inseguridad me he dado cuenta que supone una combinación de ansiedad, falta de autoestima y autoconfianza, dificultades en las habilidades sociales y en toma de decisiones. También una dificultad en conocerse, en saber cuales son las cualidades y debilidades personales. Por ello, las herramientas irán dirigidas a mejorar estos aspectos. Puede aparecer en el ámbito personal, laboral, social, familiar, de pareja…sobre todo ante los cambios y al salir de la “zona de confort”. En el ámbito de pareja, los celos también pueden ser una manifestación de este problema.  ¿En qué momentos aparece? Existen diversas situaciones que pueden producir inseguridad: afrontar nuevas situaciones, conocer personas nuevas,tener objetivos que cumplir, pensar en las expectativas que los demás ponen en mi, pensar en lo que los demás puedan pensar de mi. Además la realidad en la que vivimos nos produce una sensación de inseguridad a varios niveles: inseguridad sobre la salud, Inseguridad sobre el medioambiente, inseguridad económica, inseguridad sobre el futuro, inseguridad social. Por supuesto la indecisión, inseguridad…pueden aparecer en cualquier momento de la vida. Pero en mi consulta estoy viendo que hay varios momentos importantes donde se vive inseguridad: 1) En la etapa de adolescencia. Aparecen muchos cambios a nivel personal (físico, de personalidad, emocional), cambios en formas de vestir, gustos, aficiones…de forma radical en ocasiones que asombran a los padres y les hacen distanciar más de los hijos…¿donde esta el niño/a que había antes? contestaciones, conflictos familiares hacen su aparición en esta etapa. La inseguridad no es solo vivida por el adolescente sino también por la familia al completo. A final de la adolescencia hay que aceptar nuevos retos,toma de decisiones importantes (trabajar o estudiar, qué seguir estudiando), estrés ante los exámenes cada vez más complicados, que determinan su futuro, tener nuevos compañeros y profesores ante el cambio al instituto o a la universidad…producen también inseguridad, temor ante lo desconocido. 2)También en la etapa adulta se manifiesta: Varias clientas jóvenes con formación, responsables, y perfeccionistas dicen sentirse inseguras ante cambios de trabajo, problemas a la hora de relacionarse con los compañeros de trabajo y superiores o en lineas generales, “miedo a no dar la talla”y a cometer errores a la hora de tomar decisiones: seguir o no seguir con un trabajo, elegir un trabajo u otro. 3. Volviendo a los Componentes de la inseguridad: Autoconocimiento: ¿verdad que hasta que no conoces a alguien no lo empiezas a valorar ni a confiar en él/ella? pues lo mismo pasa contigo mismo/a. Conocer tus debilidades y fortalezas te permitirá mejorar las primeras y potenciar las segundas para poder sentirte mejor contigo mismo Para ello existen ejercicios de autoconocimiento de tus valores, necesidades, emociones que sueles manifestar…puedes ver al respecto información sobre el mismo en el enlace ya compartido más arriba y en el siguiente enlace: Autoconocimiento: Primer paso para valorarse   Autoestima: respetarte, estar satisfecha y orgullosa de tus logros, de lo que has superado, y valorarte independientemente de lo que ocurra a tu alrededor. En el anterior post dedique un articulo al respecto: ¿ERES AUTOEXIGENTE?COMO HABLARTE MEJOR PARA CONSEGUIR TUS OBJETIVOS Habilidades sociales: Siempre a mis clientes cuando les hablo de las habilidades sociales les comento las diferencias entre los tres tipos de maneras de actuar socialmente: -Agresiva: cuando se tiene este tipo de conducta lo importante es ganar sin tener en cuenta a los demás. Lo más importante es lo que uno siente, piensa y dice sin tener en cuenta los derechos de los demás. -Insegura: el término inseguridad Stewart (1993) lo asemeja a la pasividad, a la dificultad para expresar opiniones, iniciar y mantener conversaciones, a decir no, afrontar las criticas de forma adecuada, a pedir ayuda, hacer y recibir elogios…te sientes incómodo cuando tratas con quienes ejercen autoridad sobre ti. La persona insegura evita los conflictos o los enfrentamientos aunque esto signifique que la otra persona “gane”. -Segura: La persona segura no trata de ganar a toda costa. Es capaz de expresar con claridad lo que piensa, lo que siente o lo que quiere que ocurra. pero teniendo en cuenta los deseos de los demás. Es tambien la llamada asertividad. La asertividad es considerada la expresión de una sana autoestima en nuestra relación con los demás.El objetivo de la asertividad es ayudarnos a ser nosotros mismos y a mejorar nuestra relación con los demás, haciéndola más directa y honesta, “El actuar con seguridad nos pone en igualdad de condiciones.. Quizás lo más difícil de la seguridad es saber lo que se quiere. Mientras la agresividad y la inseguridad se originan en la baja autoestima, la conducta segura se da en los casos de autoestima” (Stewart, 1993). Actuar con seguridad significa aceptar ciertos derechos. Saber cuales son tus derechos y actuar en consecuencia sin sentirte culpable es esencial: derecho a decir no, dar opiniones, hacer criticas, a pedir ayuda…por falta de practica, malas experiencias pasadas, la educación recibida…etc o incluso la propia personalidad, el género femenino…todo influye para tener dificultades a la hora de expresar lo que uno quiere. Saber las dificultades, reconocerlas, y practicar primero con personas de confianza y luego en la vida real .   Para saber más sobre el tema: LAS HABILIDADES SOCIALES Y LA ASERTIVIDAD Ansiedad es otro componente que produce inseguridad. Este aspecto esta especialmente

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¿ERES AUTOEXIGENTE?COMO HABLARTE MEJOR PARA CONSEGUIR TUS OBJETIVOS

“Cuida tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras Cuida tus palabras porque finalmente se convertirán en acciones Cuida tus acciones porque con su repetición se convierten en hábitos Cuida tus hábitos porque al final conforman tu carácter o tu manera de ser Y finalmente cuida esa manera de ser que has creado ya que finalmente se convertirá en tu destino” Mohatma Gandhi En estas últimas semanas, he atendido casos en los que la alta carga emocional, ansiedad, inquietud, tristeza, rabia…así como una alta carga mental con preocupaciones, obsesiones, miedos, indecisiones…tanto en adolescentes como en adultos. Pero me he dado cuenta que en la base hay una alta autoexigencia, necesidad de perfeccionismo y de “deberías”. Y en ocasiones de culpabilidad e inmovilismo sino se llega al nivel de perfeccionismo que cada uno se marca a uno mismo. Sé comprensivo contigo Y es que es muy importante como nos hablemos a nosotros mismos porque de ello depende como reaccionamos a lo que nos depara la vida, los denominados “fracasos” o momentos más frustrantes. O “errores” para disminuir la carga emocional que supone el llamado “fracaso”. En la base existen muchos deberías o autoexigencias que posiblemente ya nos fueron inculcados durante nuestra niñez: -Debería ser mejor estudiante, -Debería ser mejor hijo/a, -No debería estar enfadado, triste sino feliz e ilusionado -Debería ser mejor amigo/a, -Debería ser mejor pareja, esposa, o marido, -Debería ser mejor padre/madre -Debería dar lo mejor de mi en el trabajo y no fallar, -Debería quedar bien con todos -Debería tomar mejores decisiones y no ser tan inseguro/a -Debo dar una imagen perfecta en todo momento y otros deberías o no deberias más concretos como “no debería ser feliz siendo que un familiar está como está”, “debería haber pedido antes el divorcio”…etc, etc Y si estas autoexigencias no se cumplen aparecen la culpabilidad, el decirte soy un…jili, tonto, por decir palabras menores que producen pérdidas de autoestima. Y pensamientos catastrofistas del tipo: “Es terrible, no puedo soportarlo”…con la consiguiente consecuencia a nivel emocional de enojo, tristeza, ansiedad… Veámoslo con un ejemplo: No es lo mismo decirse “eres un inútil” cuando algo, sea un examen, un trabajo, o una relación amorosa no ha salido como esperabas que decirte: “No me ha gustado lo que ha ocurrido. Es preferible que hubiera salido bien pero podré vivir con ello y me plantearé nuevos objetivos”. La cuestión es no quedarse en el bloqueo, inmovilismo y en sentirse víctima de las circunstancias porque eso no lleva a buen resultado ni te hace sentir bien sino aceptar lo que ha pasado, que ha sido un error, y que puedes aprender de ello. Es decir cambiar la autoexigencia por la actitud de preferencia y autoaceptación. ¿Y las autocríticas? Las críticas hechas por los demás en general no son bien recibidas. Te puedes sentir atacado/a y más si tu alto nivel de exigencia no te permite cometer ni un error. Pero…¿y las criticas que te haces a ti mimo?¿te has parado a pensar en ello?¿en que te puede ayudar? Por ejemplo decirse que soy un inútil ¿te ayuda en algo? desde luego la forma de hablarse no es muy positiva para empezar. El término soy (algo inamovible, que no se puede cambiar) e inútil (con la negatividad que lleva impresa ya) no ayudan a sentirte bien. Pero, para concretar ¿en que situación te lo dices? en referencia a un trabajo que no has conseguido, a algún error que has cometido como caerse un vaso, a algo que no has dicho a alguien, a una relación de pareja que no ha funcionado?… Concretar el porque te dices inútil, bajar a los hechos y decirte “vale, no es que sea inútil es que he hecho algo que prefería hacer mejor pero no he podido hacerlo. Veré que puedo hacer para mejorar, que objetivos cumplir y me pondré a ello”. ¿ Pensar de este modo te hace sentir mejor? Todas estas cuestiones tienen que ver con la autoestima que según Elia Roca es “pensar, sentir y actuar sobre uno mismo de forma positiva”. Estas estrategias que he explicado entran dentro de como cambiar la forma de hablar o pensar sobre uno mismo. Imaginate todo lo que puedes hacer por ti si con solo lo que hemos visto te puedes sentir algo mejor. Recuerda: “Igual que puedes ser tu peor enemigo/a puedes ser tambien tu mejor amigo/a”. Mejorar la relación contigo mismo, mejorará la relación con los demás. Si quieres tratar este y otros temas relacionados puedes pedir una cita y estare encantada de poder atenderte. Bibliografía: Roca, E (2018) Estrategias para mejorar la autoestima. ACDE Psicología.