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EL DESARROLLO EMOCIONAL Y SOCIAL

EL DESARROLLO EMOCIONAL, SOCIAL Y DE APEGO A continuación describo las diferentes etapas que son propias del desarrollo social y emocional en niños y adolescentes. EL DESARROLLO SOCIAL. Se denomina socialización o sociabilización al proceso a través del cual los seres humanos aprenden e interiorizan las normas y los valores de una determinada sociedad y cultura específica. Este aprendizaje les permite obtener las capacidades necesarias para desempeñarse con éxito en la interacciónsocial. 1. Interacción con niños/compañeros. De 0 a 12 meses, el niño no juega con otros niños, puede estar a su lado pero no compartir juego alguno. De 12 a 17 meses, inicia un contacto social con compañeros. Puede que le guste jugar al lado de otro niño, pero realmente no comprende el concepto de compartir. De 18 a 23 meses, juega solo junto a otros compañeros, juega al lado de otro niño. De 2 a 3 años, participa en juegos y en actividades de grupo. Sabe compartir sus juguetes. Expresa cariño o simpatía hacia un compañero. Empiezan a preferir jugar con niños de su mismo sexo. De 3 a 4 años, se relaciona con los compañeros. Con ayuda, un niño podría desarrollar la capacidad de turnarse y de compartir cosas. Muchos niños pueden tener amigos imaginarios. De 4 a 5 años, le gusta tener amigos y escoge a sus amigos, participa en el juego, participa en actividades de grupo. Sabe compartir y esperar su turno. Adquiere mayor relevancia el “juego de asociación”, un intercambio sin objetivo común. De 5 a 6 años, inicia contactos sociales e interacciones, participa en juegos competitivos, utiliza a los compañeros para obtener ayuda, da ideas a otros niños y aprueba las de los demás. Comienzan a tener amigos inseparables del mismo sexo. El juego de asociación se irá convirtiendo en “juego de cooperación”. De 6 a 7 años, actúa como líder en las relaciones con los compañeros. Juegan bien en grupos, pero pueden necesitar un tiempo para jugar solos. Muchos niños tienen su mejor amigo y enemigo. Prefieren jugar con compañeros del mismo sexo. De 8-10 años, los niños hacen grupos que se asocian por compatibilidad de gustos y aficiones. Es habitual enfadarse y desenfadarse con mucha frecuencia. De 10-13 años, les gusta expresar lo que sienten y son muy congruentes con sus valores y opiniones. Buscan aprobación por parte de los demás. Empiezan a tomar responsabilidad de sus propias acciones. De 14 –16 años, la búsqueda de amigos es más selectiva y pasan de las relaciones grupales a las relaciones de pareja. De 17 a 19 años, mayor capacidad de compromiso. Las relaciones se tornan más estables. 2. Interacción con adultos. De 0 a 6 meses, muestra conocimiento de la gente, mira la cara del adulto, sonríe o vocaliza en respuestas a la atención del adulto. Muestra deseos de ser cogido en brazos por una persona conocida. Sonríe ante la sonrisa del adulto. De 6 a 11 meses, muestra deseos de recibir atención, participa en juegos. Distingue las personas conocidas de las no conocidas. De 12 a 17 meses, sigue vocalizando cuando se le imita. Reacciona cuando se nombra a un familiar. De 18 a 23 meses, responde a las alabanzas, recompensas o promesas de recompensa del adulto. Ya ayuda al adulto en tareas domésticas sencillas. Saber seguir las normas de la vida cotidiana. De 2 a 3 años, saluda espontáneamente a los adultos conocidos. Sabe seguir las reglas dadas por un adulto. De 3 a 4 años, responde al contacto social de adultos conocidos. Se separa fácilmente de sus padres. La primera escolarización supondrá un posible desafío para aprender a adaptar su conducta a la de los demás, así como a las normas y la organización de espacios y tiempos del grupo. De 4 a 5 años, obedece las órdenes del adulto. Muy habladores y preguntones. Imitan mucho a los adultos. De 5 a 6 años, utiliza a los adultos y a los padres como recurso. Inicia contactos con adultos conocidos. Obedece las normas y órdenes de la clase, espera su turno para conseguir la atención del adulto, Los niños ya son muy diferentes unos de otros. De 6 a 7 años, pide ayuda al adulto cuando lo necesita. Participa en situaciones nuevas y les gusta poner en práctica habilidades y recursos nuevos. De 7 a 8 años, utiliza al adulto para defenderse cuando se enfrenta a la agresión de un compañero. Les gusta conversar de sus aficiones y compartirlas con los adultos. A partir de los 10 años comienza a ser más reservado con sus pensamientos y experiencias. De 10-13 empiezan a separarse de los padres ya que los gustos, valores e ideas pueden ser muy diferentes. De 14 a 16 años, la familia puede perder importancia porque las obligaciones, las demandas y las normas están más establecidas. Les gusta ser parte de grupos organizados. De 17 a 19 años, las relaciones de familia a veces vuelven a ser importantes. Gran relevancia de otro tipo de interacciones. EL DESARROLLO EMOCIONAL. Desde el nacimiento a los 3 meses. Es fundamental la necesidad de autorregulación del niño a su entorno. El niño ha de adaptarse a un mundo cambiante y lleno de posibles estímulos. Es fundamental en este momento, la capacidad de los padres para atender las necesidades del niño. De 0 a 2 meses, reacciona con anticipación. Desde el nacimiento el niño manifiesta llanto, sonrisa, interés y disgusto. Son expresiones emocionales como señales de supervivencia y comunicación con el cuidador. A los 2 meses, sonrisa de satisfacción, aún no es social. A los 3-4 meses, siguen las conductas de aproximación a las personas con conductas de prensión. Ya empiezan a discriminar las expresiones faciales. A partir del tercer o cuarto mes. Comienza una interacción entre el adulto y el niño de señales y respuestas. El niño se da cuenta de la intencionalidad de las acciones. Es esencial el impacto de los otros en la regulación de las expresiones emocionales y en la creación de los estados emocionales. A los 4-5

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LA CRISIS DE LOS 30

Me he dado cuenta que el perfil de mis pacientes/clientes suele ser parecido: chica de 20 tantos años (cerca de los 30) con ansiedad o depresión relacionada con su vida personal o laboral. Por ello dedico esta vez este blog a la crisis de los 30 que incluso según algunos/as puede ocurrir antes de cumplir esa edad, ante la expectativa de la tarta repleta de 30 velas o el número 30 que empieza ya a pesar… A continuación os añado unos detalles de noticias relacionadas con la crisis de los 30: -Según los expertos, es por la presión social que atraviesa a esta generación para conseguir todo ya: éxito laboral, una casa, armar familia. Como el contexto económico lo impide, viene la frustración. Saber el rumbo, esa es la cuestión. Por eso, la pregunta que los atraviesa, y en ciertos casos los martiriza, es “¿Hacia dónde voy?”. -Tienen 30 años, nacieron con la democracia y salieron a las universidades o al mundo del trabajo en pleno colapso del 2000. Son menos utópicos que sus padres pero más emocionales en sus decisiones. Sin embargo, para los especialistas viven en una época caracterizada por la urgencia. – En el caso de las mujeres hay una presión extra, el mandato social que dice que en algún momento deben ser madres. -Pasar de los desligados 20 años a los 30 es un factor de crisis para la mayoría de los adultos jóvenes. Los especialistas señalan que se adelantó la llamada “crisis de la mitad de la vida”, que para el psicólogo Miguel Espeche representa “la despedida definitiva de la juventud total”. -Esta crisis supone pasar de una etapa caracterizada por la falta de responsabilidades y compromisos, a otra en la que la sociedad nos obliga a asumir ciertos compromisos con los demás y con nosotros mismos (formar una familia, tener un trabajo estable, comprar una casa, etc.). Hoy en día, la adolescencia dura casi hasta los veintimuchos. Lo que en las generaciones de nuestros abuelos se hacía a los 20 años, ahora se hace a los 30. Es inevitable atravesar esta crisis porque a casi nadie le gusta perder ciertos privilegios que se tienen en la etapa anterior. Asumir responsabilidades significa compromisos, renuncias, cargas familiares… implica muchas pérdidas, ¡pero también muchas ganancias!” -De acuerdo con un estudio, que se ha presentado en la Conferencia Anual de la Sociedad Psicológica Británica en Glasgow, el estrés en el trabajo, las relaciones de pareja y de amistad y las expectativas son los principales factores que desencadenan el conflicto interno. Además, Robinson concluye que los sujetos más vulnerables son adultos con educación superior, con fuertes deseos de tener éxito y con un concepto idealista con respecto a cómo debería ser su vida. Espeche concluye que ninguna edad debería considerarse en sí misma una crisis. “No podemos vivir viendo conflictivo todo proceso humano. La edad no es un problema, sino una circunstancia que trataremos de vivir con la mayor plenitud, aprovechando lo que nos da, sin lamentar lo que nos quita”, resume. En definitiva, personalmente añado que la vida supone cambios y la aceptación de ello es esencial. Si visualizamos el presente y el futuro con optimismo, y aprendemos de nuestros errores pasados podremos superar las crisis relacionadas con la edad. Si en ciertos momentos los cambios son difíciles de asumir, acude a mi consulta en L’Espai Logopsicopedagògic en Aldaia y te ayudaremos.

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La expresión de las emociones

Es sano y terapéutico expresar las emociones en su justa medida y en circunstancias adecuadas. Dedico este apartado a actos tan cotidianos como el llanto, la sonrisa y los abrazos que suponen una manifestación externa de las emociones como la tristeza, la alegría y el amor o cariño respectivamente. La siguiente información está entresacada de wikipedia. Espero que os resulte interesante. LLANTO En casi todas las culturas, el llanto es visto como un acto específico asociado con las lágrimas que corrían por las mejillas y acompañado por los sonidos característicos de sollozos. Las causas del llanto más habituales son la tristeza y el dolor, pero también puede ser provocado por la ira, la alegría, el miedo, la risa o el humor, la frustración, el remordimiento, u otras emociones fuertes e intensas. En muchas culturas, el llanto se asocia con los bebés y los niños. Algunas culturas consideran que llorar es indigno e infantil, calumniando sobre los que lloran en público, salvo si ello es debido a la muerte de un amigo cercano o un familiar. En la mayoría de las culturas, es socialmente más aceptable que las mujeres y los niños lloren respecto a los hombres. En algunas regiones de América, el llanto de los hombres es aceptable. Algunos movimientos modernos de terapia tales como Consejería de reevaluación enseñan que el llanto es beneficioso para la salud y el bienestar mental, estimulando de manera positiva. SONRISA Desde un punto de vista fisiológico, una sonrisa es una expresión facial formada al flexionar los 17 músculos cerca de los extremos de la boca, pero también alrededor de los ojos. En los humanos, es una expresión común que refleja placer o entretenimiento, pero también puede ser una expresión involuntaria de ansiedad o de muchas otras emociones (ira, sarcasmo, etc.). Varios estudios han demostrado que la sonrisa es una reacción normal a ciertos estímulos y ocurre independientemente de cuál sea la cultura, y tampoco es una reacción que uno aprenda, sino que se nace con ella: los niños que nacen ciegos sonríen desde un principio. En los animales, la exposición de los dientes, que podría parecer una sonrisa, significa casi siempre una amenaza o una señal de presentación. El sonreír no solo cambia la expresión de la cara, sino que también hace que el cerebro produzca endorfinas que reducen el dolor físico y emocional y proveen una sensación de bienestar. Dos datos curiosos: • Mediante estudios científicos se comprobó que los seres humanos comenzamos a sonreír en el útero materno. • 0,01 segundos es el tiempo que nuestro cerebro tarda en procesar un momento de felicidad que involuntariamente nos haga sonreír. ABRAZOS Abrazos Gratis es un movimiento de carácter internacional que consiste en ofrecer abrazos a desconocidos con el afán de regalar afecto, en un mundo globalizado donde reina la desconfianza, los prejuicios y los problemas. En el año 2004, Juan Mann (seudónimo cuya fonética coincide con One Man, “un hombre”) regresa a Australia, su país natal. Una vez allí, el sentimiento de soledad comienza a invadirlo, sus padres acababan de divorciarse, se había separado de su prometida y su abuela había fallecido. Para animarse decide ir a una fiesta, donde una desconocida le regala un abrazo, “Me sentí como un rey, fue lo mejor que me ha pasado nunca”, así describiría ese momento tiempo después, en una de las pocas entrevistas que hay de este personaje . Con ese sentimiento, un 30 de junio, decide salir a repartir abrazos a la gente que transitaba por Pitt Mall Street en Sídney. Así fue como conoció a Shimon Moore, quien grabó al protagonista abrazando y el intento frustrado de la policía de prohibir los abrazos gratis. Precisamente, sería ese video alojado en YouTube, el que llevaría una simple actitud a transformarse en todo un movimiento a nivel mundial, conocido como Free Hugs Campaign o Abrazos Gratis entre los hispanohablantes. A partir de 2006, el movimiento se logra expandir alrededor del mundo gracias a personas que, motivadas por el vídeo original, deciden lanzarse a las calles a repartir afecto, y posteriormente, gracias al boca a boca originado por estas espontáneas acciones. Actualmente, el movimiento continúa por todo el mundo, y en YouTube se alojan centenares de vídeos creados por los abrazadores que simplemente pretenden compartir sus experiencias con más gente. Dar y recibir abrazos puede resultar reconfortante y elevar el estado de ánimo en un momento dado.De igual modo, según el análisis transaccional, una caricia es cualquier tipo de manifestación de una persona, ya sea verbal o no verbal, que implique el darse cuenta de la existencia de otra. Son formas de reconocimiento de los demás y son vitales para sobrevivir y vivir, tanto física como psicológicamente, si son insuficientes en cantidad o calidad, pueden surgir trastornos graves.

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INTELIGENCIA EMOCIONAL

El término de inteligencia emocional fue acuñado por Salovey P y Mayer J (1990). Sin embargo, el impacto mediático más fuerte en relación a este tema fue a partir de la publicación del libro de Daniel Goleman en el año 1995, que ha llegado a ser líder de ventas mundial. Un título chocante de uno de sus capítulos es “Cuando el listo es tonto”. En pocas palabras resume una idea básica de la obra: la inteligencia emocional, esto es, los rasgos y el carácter entre otros aspectos (como la suerte y la clase social), son mucho más importantes (hasta un 80%) para alcanzar el éxito que las habilidades académicas que son promovidas en la escuela. Entonces, ¿Por qué no enseñar desde pequeños a saber auto motivarnos, reconocer las emociones y relacionarnos? Pero vayamos por el principio: ¿Qué es inteligencia emocional? Es el conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de una persona, sus reacciones y estados mentales. Es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.   La inteligencia emocional, por tanto, está formada por las siguientes capacidades: *Inteligencia personal: -Autoconciencia o conocimiento de las propias emociones. -Autocontrol de las propias emociones. -Automotivación. Saber conocer, controlar y regular las emociones (ira, tristeza, miedo, alegría, amor, sorpresa, aversión, vergüenza) es fundamental para el afrontamiento de las situaciones difíciles en todos los ámbitos de la vida (familia, trabajo, pérdidas…). *Inteligencia interpersonal: -Empatía o reconocimiento de las emociones ajenas. -Habilidades sociales. Con un entrenamiento adecuado, todas estas habilidades pueden mejorarse en cualquier etapa del ciclo vital. Los/las psicólogos/as podemos aportar mucho en este aspecto en diferentes ámbitos: en psicología educativa a través de actividades dirigidas a los alumnos de las diferentes etapas educativas; para los trabajadores de una empresa a través de las actividades promovidas por el psicólogo de la misma y en psicología clínica para el crecimiento personal de los pacientes.

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Las transiciones evolutivas

¿Cómo se definirían? La transición evolutiva es la ocurrencia de un suceso (o la no ocurrencia cuando ese suceso es esperado) que tiene como resultado un cambio en las relaciones, rutinas, creencias y/o roles en las áreas personal, familiar, de salud, y/o económica (Pérez y Viguer, 1997). Tipos de transiciones evolutivas: Incluye además de los eventos más obvios (matrimonio, paternidad, entrada en el mundo laboral, divorcio, ruptura de una relación importante, muerte de una persona cercana, etc.), otros no menos importantes como la pérdida de aspiraciones en la carrera labora, el retraso en la llegada de los hijos cuando se está deseando ser padre/madre, una promoción laboral que nunca se produce, etc. Etapas: La mayoría de las transiciones suponen algunas alteraciones en la identidad, el autoconcepto y la autoestima: empezar a estudiar, el nacimiento de un hijo, el cambio de trabajo o dejar de trabajar por ejemplo. Todas las transiciones comienzan con el final de una etapa, un rol, una relación etc., le sigue una zona neutra, y finalmente se inicia una nueva etapa. La mayoría de las personas experimentan un período significativamente bajo en la mitad de las transiciones seguido de posteriores etapas en las que el estado de ánimo va subiendo. Modos de afrontamiento: Cada uno tenemos una manera de reaccionar ante el cambio: paralización, pánico; expresar enfado; no aceptar lo que está ocurriendo; vivirlo como un drama; depresión; tener una actitud positiva…Todos son normales pero conviene buscar formas más satisfactorias de reacción para lograr resultados enriquecedores personalmente. Manejo de las emociones: Es importante saber manejar las emociones de manera inteligente en términos de Goleman (1995), es decir, saber reconocerlas, controlarlas, ser capaz de motivarse a uno/a misma, reconocer las emociones ajenas y desenvolverse adecuadamente en las relaciones interpersonales. En cierto sentido, si la persona llega a un punto en que no puede superar solo/a una transición, es cuando puede necesitar la ayuda de familia, amigos o incluso de un profesional de la salud mental para afrontar adecuadamente el cambio que supone una transición.