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Vacaciones de verano 2021

Tras la vuelta más y mejor!! Tras unos meses de mucho trabajo, he de tomar un descanso para retomar fuerzas y seguir en septiembre. Ya sabéis, a mis clientes me podre en contacto con vosotros y quien quiera su primera cita mirare agenda y os atenderé encantada. Un abrazo y felices vacaciones!! Estela

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EL SECUESTRO EMOCIONAL DEL ENFADO

A lo largo de mis años de experiencia en la psicología clínica he ido atendiendo casos de clientes cuyo motivo de consulta era el enfado, explosiones de enfado o “salidas de tono”poco empáticas así como las subidas de volumen en el tono de voz, las respuestas poco reflexivas e impulsivas que pueden herir a personas más sensibles o desatar un conflicto mayor… Actualmente en la época que estamos viviendo de coronavirus me he dado cuenta de la cantidad de casos cuyo motivo de consulta es este. En general son hombres de mediana edad que se dan cuenta de su hábito en las respuestas y quieren subsanarlo. Pero también de adolescentes cuyos padres están angustiados porque sus hijos responden de un modo agresivo. Y es que no es para menos: La irritación es una emoción que secuestra la mente, te hace decir palabras, hacer cosas de las que luego te arrepientes o te hacen sentir culpable. Según Barrutia (2012) concepto del secuestro emocional se refiere a las situaciones en que la emoción se apodera de la razón, de manera que nos impide actuar de manera meditada y coherente. Nuestros sentidos quedan secuestrados a merced de nuestras emociones. De esta manera, gritaremos, lloraremos, pegaremos, insultaremos o haremos todo aquello que nuestra emoción requiere sin pensar en las consecuencias que tendrá. Sin embargo, actuar de manera emocionalmente inteligente requiere que tanto la emoción como la razón aúnen fuerzas y se coordinen en la misma dirección. Si cualquiera de ellas cambia de rumbo o de intensidad nos veremos alejados de nuestro bienestar emocional (Barrutia, 2012). Uno puede estar enfadado pero también hay diferentes grados de intensidad en la emoción: la ira, irritación, tensión o frustración son emociones relacionadas. A continuación las explico más detenidamente. Según Núñez y Valcárcel (2014) la ira también conocida como rabia, cólera o furia, es velocisima, te domina y se va casi sin que te des cuenta. Por lo general puede adueñarse de ti en situaciones que consideras muy injustas o que atentan contra tu bienestar. En una sociedad civilizada la ira no es útil por eso es mejor sentir un poco de irritación. La irritación aparece cuando a través de los sentidos percibimos algo que nos disgusta o desagrada. Es tan molesto que se instala dentro (un sonido, un olor…) y no podemos dejar de pensar en ellos. Algo molesto pasa a ser irritante cuando crees que no puedes soportarlo más. Una irritación duradera nos puede llevar a sentir tensión. Algunos la llaman “estrés”. La tensión nace cuando nos enfrentamos a situaciones amenazantes o cuando hay intereses enfrentados. Se entra en un estado de nervios, impaciencia y se pierde la calma con facilidad. Otra emoción relacionada es la frustración. Es el malestar y el enfado que se producen cuando no consigues lo que te proponías o esperabas. Se trata el enfado de una emoción que puede encubrir otra que ofrece una imagen de mayor debilidad e inseguridad como es la tristeza. Tanto en hombres como en mujeres y en niños o adolescentes. La frustración, rabia…da una imagen de mayor fortaleza y se utiliza de forma inconsciente, como manera de gestionar la tristeza para poder sentirse más fuerte y no tan impotente. Aunque las consecuencias a corto plazo pueden ser positivas porque logras desembarazarte de forma momentánea de la frustración, a medio y largo plazo las consecuencias pueden ser devastadoras tanto en las relaciones sociales como en el propio autoconcepto y autoestima si es que hay una conciencia del problema. En ocasiones no es la persona con enfados recurrentes la que acude a consulta sino la persona que sufre de sus enfados (hijos, pareja…). Algún caso donde existe una alta sensibilidad y ansiedad elevada por parte de una hija, las explosiones de ira contra objetos pueden ser interpretadas como una forma de agresión hacia ella y mantener la ansiedad e incluso el miedo hacia el progenitor. La irritabilidad se convierte en un problema cuando es demasiado intensa, sucede con demasiada frecuencia, dura demasiado tiempo, echa a perder relaciones o empleos, y particularmente cuando conduce a violencia o agresión. ¿Qué haces, piensas y sientes en este secuestro emocional?  La cuestión es que TÚ eres quien genera toda esa rabia e irritación. La respuesta del enfado se divide en tres: Pensamientos, síntomas físicos y conducta a) Cuando aparece el enfado y las emociones citadas anteriormente surgen a raíz de una serie de pensamientos o distorsiones cognitivas: –Exigencias, órdenes…Si eres exigente con los demás (“es un estúpido porque es obvio que esto lo tendría que haber hecho así” por ejemplo) o consideras que una situación es injusta (“es injusto que me trate asi, con todo lo que he hecho por ella/él”) –Catastrofismo o magnificación de lo negativo; por ejemplo esto es lo peor que me ha pasado. –Sobregeneralización: Atribuir etiquetas negativas perpetuas y globales a ciertas personas: Por ejemplo: Mi madre/padre/hermano/ fulanito será siempre así. –Personificaciones: Explicaciones egocéntricas del tipo: Marta no me ha saludado porque me ha ignorado cuando en verdad la explicación de porque no te ha saludo esté en que no te ha visto porque va enfrascado pensando en sus problemas por ejemplo. –Pensamiento de todo o nada: se codifican los acontecimientos en términos dicotómicos o extremos: una persona es perdedora o ganadora, algo esta correcto o equivocado, alguien o algo es bueno-malo o fuerte-débil sin términos medios. b) A nivel físico aparecen taquicardia, tensión en mandíbula, brazos y cara tensa, rubor o cara pálida, respirar con dificultad, sudar, tartamudear… c) A nivel de conducta pueden aparecer…Lloros, Gritos , golpes  y roturas de cosas ,insultos ,pegar, amenazar ,provocar ,echar en cara, agarrar y atacar al otro, empujones, acercamiento excesivo. Cada uno tiene una respuesta personal y dependiendo de la situación la intensidad  será diferente.   ¿Cómo gestionar/autocontrolar la ira? De forma semejante a un ataque de ansiedad, la irritabilidad puede gestionarse con técnicas parecidas: Escribir en qué situaciones suele haber más irritabilidad, que se piensa, se siente y cómo se actúa y después tener un plan para modificar la

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DESARROLLO PERSONAL Y SEGURIDAD EN UNO MISMO

Y de nuevo me sumerjo en esta página para ofrecer información de interés para ti, lector/a. En esta ocasión encontraras información sobre que es la inseguridad, como se manifiesta y como afrontarla. La psicología no solo se encarga de atender a casos de ansiedad, depresión…etc sino también desarrollo personal, falta de confianza en uno mismo. Hace tiempo hice una publicación relacionada con el desarrollo personal donde puedes ver más información relacionada al respecto:   LA CONFIANZA EN UN@ MISM@ Y LA AUTOESTIMA: LA MEJOR MANERA DE AFRONTAR TUS MIEDOS E INSEGURIDADES  ¿Qué es la inseguridad? Según el Emocionario es una falta de confianza en uno mismo o en los demás. A veces por inseguridad actuamos por timidez que nos lleva a bloquearnos y nos impide comportarnos con naturalidad. La inseguridad me he dado cuenta que supone una combinación de ansiedad, falta de autoestima y autoconfianza, dificultades en las habilidades sociales y en toma de decisiones. También una dificultad en conocerse, en saber cuales son las cualidades y debilidades personales. Por ello, las herramientas irán dirigidas a mejorar estos aspectos. Puede aparecer en el ámbito personal, laboral, social, familiar, de pareja…sobre todo ante los cambios y al salir de la “zona de confort”. En el ámbito de pareja, los celos también pueden ser una manifestación de este problema.  ¿En qué momentos aparece? Existen diversas situaciones que pueden producir inseguridad: afrontar nuevas situaciones, conocer personas nuevas,tener objetivos que cumplir, pensar en las expectativas que los demás ponen en mi, pensar en lo que los demás puedan pensar de mi. Además la realidad en la que vivimos nos produce una sensación de inseguridad a varios niveles: inseguridad sobre la salud, Inseguridad sobre el medioambiente, inseguridad económica, inseguridad sobre el futuro, inseguridad social. Por supuesto la indecisión, inseguridad…pueden aparecer en cualquier momento de la vida. Pero en mi consulta estoy viendo que hay varios momentos importantes donde se vive inseguridad: 1) En la etapa de adolescencia. Aparecen muchos cambios a nivel personal (físico, de personalidad, emocional), cambios en formas de vestir, gustos, aficiones…de forma radical en ocasiones que asombran a los padres y les hacen distanciar más de los hijos…¿donde esta el niño/a que había antes? contestaciones, conflictos familiares hacen su aparición en esta etapa. La inseguridad no es solo vivida por el adolescente sino también por la familia al completo. A final de la adolescencia hay que aceptar nuevos retos,toma de decisiones importantes (trabajar o estudiar, qué seguir estudiando), estrés ante los exámenes cada vez más complicados, que determinan su futuro, tener nuevos compañeros y profesores ante el cambio al instituto o a la universidad…producen también inseguridad, temor ante lo desconocido. 2)También en la etapa adulta se manifiesta: Varias clientas jóvenes con formación, responsables, y perfeccionistas dicen sentirse inseguras ante cambios de trabajo, problemas a la hora de relacionarse con los compañeros de trabajo y superiores o en lineas generales, “miedo a no dar la talla”y a cometer errores a la hora de tomar decisiones: seguir o no seguir con un trabajo, elegir un trabajo u otro. 3. Volviendo a los Componentes de la inseguridad: Autoconocimiento: ¿verdad que hasta que no conoces a alguien no lo empiezas a valorar ni a confiar en él/ella? pues lo mismo pasa contigo mismo/a. Conocer tus debilidades y fortalezas te permitirá mejorar las primeras y potenciar las segundas para poder sentirte mejor contigo mismo Para ello existen ejercicios de autoconocimiento de tus valores, necesidades, emociones que sueles manifestar…puedes ver al respecto información sobre el mismo en el enlace ya compartido más arriba y en el siguiente enlace: Autoconocimiento: Primer paso para valorarse   Autoestima: respetarte, estar satisfecha y orgullosa de tus logros, de lo que has superado, y valorarte independientemente de lo que ocurra a tu alrededor. En el anterior post dedique un articulo al respecto: ¿ERES AUTOEXIGENTE?COMO HABLARTE MEJOR PARA CONSEGUIR TUS OBJETIVOS Habilidades sociales: Siempre a mis clientes cuando les hablo de las habilidades sociales les comento las diferencias entre los tres tipos de maneras de actuar socialmente: -Agresiva: cuando se tiene este tipo de conducta lo importante es ganar sin tener en cuenta a los demás. Lo más importante es lo que uno siente, piensa y dice sin tener en cuenta los derechos de los demás. -Insegura: el término inseguridad Stewart (1993) lo asemeja a la pasividad, a la dificultad para expresar opiniones, iniciar y mantener conversaciones, a decir no, afrontar las criticas de forma adecuada, a pedir ayuda, hacer y recibir elogios…te sientes incómodo cuando tratas con quienes ejercen autoridad sobre ti. La persona insegura evita los conflictos o los enfrentamientos aunque esto signifique que la otra persona “gane”. -Segura: La persona segura no trata de ganar a toda costa. Es capaz de expresar con claridad lo que piensa, lo que siente o lo que quiere que ocurra. pero teniendo en cuenta los deseos de los demás. Es tambien la llamada asertividad. La asertividad es considerada la expresión de una sana autoestima en nuestra relación con los demás.El objetivo de la asertividad es ayudarnos a ser nosotros mismos y a mejorar nuestra relación con los demás, haciéndola más directa y honesta, “El actuar con seguridad nos pone en igualdad de condiciones.. Quizás lo más difícil de la seguridad es saber lo que se quiere. Mientras la agresividad y la inseguridad se originan en la baja autoestima, la conducta segura se da en los casos de autoestima” (Stewart, 1993). Actuar con seguridad significa aceptar ciertos derechos. Saber cuales son tus derechos y actuar en consecuencia sin sentirte culpable es esencial: derecho a decir no, dar opiniones, hacer criticas, a pedir ayuda…por falta de practica, malas experiencias pasadas, la educación recibida…etc o incluso la propia personalidad, el género femenino…todo influye para tener dificultades a la hora de expresar lo que uno quiere. Saber las dificultades, reconocerlas, y practicar primero con personas de confianza y luego en la vida real .   Para saber más sobre el tema: LAS HABILIDADES SOCIALES Y LA ASERTIVIDAD Ansiedad es otro componente que produce inseguridad. Este aspecto esta especialmente

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¿ERES AUTOEXIGENTE?COMO HABLARTE MEJOR PARA CONSEGUIR TUS OBJETIVOS

“Cuida tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras Cuida tus palabras porque finalmente se convertirán en acciones Cuida tus acciones porque con su repetición se convierten en hábitos Cuida tus hábitos porque al final conforman tu carácter o tu manera de ser Y finalmente cuida esa manera de ser que has creado ya que finalmente se convertirá en tu destino” Mohatma Gandhi En estas últimas semanas, he atendido casos en los que la alta carga emocional, ansiedad, inquietud, tristeza, rabia…así como una alta carga mental con preocupaciones, obsesiones, miedos, indecisiones…tanto en adolescentes como en adultos. Pero me he dado cuenta que en la base hay una alta autoexigencia, necesidad de perfeccionismo y de “deberías”. Y en ocasiones de culpabilidad e inmovilismo sino se llega al nivel de perfeccionismo que cada uno se marca a uno mismo. Sé comprensivo contigo Y es que es muy importante como nos hablemos a nosotros mismos porque de ello depende como reaccionamos a lo que nos depara la vida, los denominados “fracasos” o momentos más frustrantes. O “errores” para disminuir la carga emocional que supone el llamado “fracaso”. En la base existen muchos deberías o autoexigencias que posiblemente ya nos fueron inculcados durante nuestra niñez: -Debería ser mejor estudiante, -Debería ser mejor hijo/a, -No debería estar enfadado, triste sino feliz e ilusionado -Debería ser mejor amigo/a, -Debería ser mejor pareja, esposa, o marido, -Debería ser mejor padre/madre -Debería dar lo mejor de mi en el trabajo y no fallar, -Debería quedar bien con todos -Debería tomar mejores decisiones y no ser tan inseguro/a -Debo dar una imagen perfecta en todo momento y otros deberías o no deberias más concretos como “no debería ser feliz siendo que un familiar está como está”, “debería haber pedido antes el divorcio”…etc, etc Y si estas autoexigencias no se cumplen aparecen la culpabilidad, el decirte soy un…jili, tonto, por decir palabras menores que producen pérdidas de autoestima. Y pensamientos catastrofistas del tipo: “Es terrible, no puedo soportarlo”…con la consiguiente consecuencia a nivel emocional de enojo, tristeza, ansiedad… Veámoslo con un ejemplo: No es lo mismo decirse “eres un inútil” cuando algo, sea un examen, un trabajo, o una relación amorosa no ha salido como esperabas que decirte: “No me ha gustado lo que ha ocurrido. Es preferible que hubiera salido bien pero podré vivir con ello y me plantearé nuevos objetivos”. La cuestión es no quedarse en el bloqueo, inmovilismo y en sentirse víctima de las circunstancias porque eso no lleva a buen resultado ni te hace sentir bien sino aceptar lo que ha pasado, que ha sido un error, y que puedes aprender de ello. Es decir cambiar la autoexigencia por la actitud de preferencia y autoaceptación. ¿Y las autocríticas? Las críticas hechas por los demás en general no son bien recibidas. Te puedes sentir atacado/a y más si tu alto nivel de exigencia no te permite cometer ni un error. Pero…¿y las criticas que te haces a ti mimo?¿te has parado a pensar en ello?¿en que te puede ayudar? Por ejemplo decirse que soy un inútil ¿te ayuda en algo? desde luego la forma de hablarse no es muy positiva para empezar. El término soy (algo inamovible, que no se puede cambiar) e inútil (con la negatividad que lleva impresa ya) no ayudan a sentirte bien. Pero, para concretar ¿en que situación te lo dices? en referencia a un trabajo que no has conseguido, a algún error que has cometido como caerse un vaso, a algo que no has dicho a alguien, a una relación de pareja que no ha funcionado?… Concretar el porque te dices inútil, bajar a los hechos y decirte “vale, no es que sea inútil es que he hecho algo que prefería hacer mejor pero no he podido hacerlo. Veré que puedo hacer para mejorar, que objetivos cumplir y me pondré a ello”. ¿ Pensar de este modo te hace sentir mejor? Todas estas cuestiones tienen que ver con la autoestima que según Elia Roca es “pensar, sentir y actuar sobre uno mismo de forma positiva”. Estas estrategias que he explicado entran dentro de como cambiar la forma de hablar o pensar sobre uno mismo. Imaginate todo lo que puedes hacer por ti si con solo lo que hemos visto te puedes sentir algo mejor. Recuerda: “Igual que puedes ser tu peor enemigo/a puedes ser tambien tu mejor amigo/a”. Mejorar la relación contigo mismo, mejorará la relación con los demás. Si quieres tratar este y otros temas relacionados puedes pedir una cita y estare encantada de poder atenderte. Bibliografía: Roca, E (2018) Estrategias para mejorar la autoestima. ACDE Psicología.

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COMO PREVENIR TRASTORNOS EMOCIONALES EN LOS JÓVENES

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la adolescencia como la etapa comprendida entre los 10 u 11 años hasta los 17 años, y considera dos fases: la adolescencia temprana, desde los 10-11 hasta los 14 años, la adolescencia media, que incluye adolescentes de 15 y 16 años, y la adolescencia tardía, desde los 17 a los 19 años. Sin embargo, La neurociencia ha demostrado que el desarrollo cognitivo de los jóvenes continúa más allá de los 18 años en esta etapa posterior y que su madurez emocional, imagen personal y el propio juicio se verán afectados hasta que la corteza prefrontal del cerebro se desarrolle completamente. Un aumento preocupante de las consultas de adultos y sobre todo de jóvenes aumenta las alarmas. Incluso las noticias de televisión y prensa dan información al respecto: https://elpais.com/mamas-papas/2021-02-16/las-secuelas-de-la-pandemia-en-la-salud-mental-de-los-adolescentes.html#:~:text=Irritabilidad%20y%20dolores%20de%20cabeza,ansiedad%20o%20problemas%20de%20sue%C3%B1o ¿Qué problemas muestran los adolescentes y que se puede hacer como padres para ayudarles? Ya en una publicación anterior indiqué cuales son los problemas con los que se pueden encontrar los adolescentes y las aportaciones a nivel televisivo que han ido surgiendo: REFLEXIONES SOBRE LA ADOLESCENCIA. IMPORTANCIA DEL PAPEL DE LOS PADRES Y SU REPERCUSIÓN EN LA AUTOESTIMA ADOLESCENTE Estos son solo algunos ejemplos de los casos que he ido atendiendo estas últimas semanas: S 14 años: ataques de ansiedad y problemas para integrarse en su grupo de iguales. D14 años desmotivación por estudios.En la base puede haber problemas emocionales, ansiedad, alta autoexigencia . M 17 años muy exigente consigo mismo, maduro para su edad y que no quiere causar problemas. Reservado en sus emociones. Esto le hace pasar malos momentos y dificultad en la gestión de emociones. P 17 años, problemas de autoestima y gestión de relaciones sociales: ¿que diran los demas, que pensarán de mi? complicado por una enfermedad crónica. C 17: Su madre me comenta que llora, se encierra en la habitación y se siente incomprendida y diferente por su familia. L y L de 17 y 18 : irritabilidad y discusiones familiares. Suelen ser un motivo frecuente de consulta. M 19 Me dice que en ocasiones siente ganas de llorar y no sabe porque. No le gusta lo que estudia y se siente angustiada. Con el tiempo vamos averiguando que es lo que le pasa. C 22: no sabe que hacer con su vida. Estado de animo depresivo y ansioso y sensación de fracaso por las situaciones pasadas en diferentes facetas de su vida. S 22: no le gusta lo que ha estudiado. Quiere algo seguro. No sabe que hacer con su vida y quiere gestionar un duelo pasado. B. 22: Ha sufrido bullying durante su infancia y adolescencia y ahora le cuesta retomar la vida y continuar con sus objetivos vitales debido a la sensación de impotencia, desesperanza. Sin embargo, a pesar de sus problemas, me quedo maravillada de las personas tan implicadas con el estudio, creatividad, empatía y capacidad de análisis, comunicación y superación entre otras muchas cualidades positivas que tienen los jóvenes. No todo son por supuesto dificultades personales, carencias emocionales y etc sino también se ha de hacer hincapié en las cualidades positivas. Varios adolescentes en las sesiones me comentan que los padres y otros adultos como profesores los tratan como si fueran niños y la sensación de impotencia que les produce. Mi planteamiento es que ellos pueden negociar de igual a igual, tienen ya habilidades si son lo suficientemente maduros para llegar a acuerdos con sus padres (según el grado de madurez y razonamiento) Implicar a la familia es esencial. Lo ideal es la comunicación desde el respeto y la confianza. Igual no es muy popular lo que pueda decir pero he detectado que el problema posiblemente no sea el adolescente sino la familia y la dinámica familiar. El menor se le utiliza como “chivo expiatorio”, es decir la persona sobre la que se le hacen recaer culpas ajenas. En ocasiones el propio adolescente es tan inteligente que lo detecta e incluso acepta que él /ella posiblemente es quien tiene más capacidad de cambio para modificar esta dinámica familiar porque las personas mayores igual “ya no pueden o quieren cambiar”. Sin duda, esta crisis esta potenciando la inestabilidad emocional, limitaciones a la hora de explorar el mundo y libertad, menor socialización y un ambiente de incertidumbre ante el futuro y concretamente el futuro laboral, faceta tan importante del autoconcepto y más de los jóvenes estudiantes que se plantean altas expectativas. En nuestra mano está el poder gestionar aquello que podemos y aceptar lo que no podemos cambiar. ¿Qué pautas puedes utilizar para evitar llegar a situaciones más difíciles de manejar? -Comunicación asertiva con los hijos. -Gestión emocional (Es decir averiguar por que está triste, nerviosa, irritable… y buscar estrategias más adecuadas a cada caso). -Hábitos de higiene del sueño. -Realización de actividades agradables dentro de sus posibilidades. -Llevar una vida activa y dieta adecuada. -Intentar contactar con la gente y relacionarse también dentro de las posibilidades que ofrece la pandemia. -Gestión en el uso del móvil, redes sociales…un gran problema y que produce grandes conflictos. En la base para solucionar los problemas se encuentra una buena comunicación. Me gustaria acabar con una fabula que aparece en el documento de “Orientaciones para afrontar los conflictos y dificultades familiares. Manual para padres y madres de CEAPA”:   La fábula de la ostra y el pez “Érase una vez una ostra y un pez. La ostra habitaba las aguas tranquilas de un fondo marino y, era tal la belleza, colorido y armonía del movimiento de sus valvas, que llamaba la atención de cuantos animales por allí pasaban. Un día acertó a pasar por el lugar un pez que quedó prendado al instante. Se sintió sumamente atraído por la ostra y deseó entrar al instante en el corazón de aquel animal misterioso para conocerlo. Pero sus deseos eran tan intensos e irrefrenables, que se acercó de una manera brusca e impulsiva. La ostra se asustó y reaccionó cerrándose bruscamente también. El pez quedó sorprendido, ya que no pretendía