loader image

Nombre del autor:Estela Montolio Oliver

Sin categoría

RELACIONES DIFíCILES. Historias, aprendizajes y recursos para quienes se sienten atrapados

Las relaciones forman una parte esencial de nuestra vida. Nos construyen, nos sostienen… pero también pueden herirnos profundamente. En mi caso, al mirar atrás, veo que no es casualidad que muchas de mis relaciones hayan sido difíciles. Crecí en un entorno donde la seguridad emocional no estaba del todo presente. Mis padres no podían convivir y la relación entre ellos era complicada. Mi padre aparecía y desaparecía, y mi madre, con sus propias dificultades, volcaba muchas cosas en mí. Aprendí pronto a no molestar, a adaptarme, a ser “la niña buena”. En el colegio, esa inseguridad se hizo más evidente. Me costaba relacionarme, me inhibía, y eso me colocaba en una posición vulnerable. Sufrí burlas, rechazo, y poco a poco fui haciéndome más pequeña. Mi autoestima se fue resintiendo sin que yo fuera del todo consciente. En la adolescencia, la necesidad de pertenecer se hizo más fuerte. Quería tener amistades, sentirme parte de algo. Pero no sabía muy bien cómo hacerlo. Y sin darme cuenta, empecé a fijarme en personas que no me trataban bien. A día de hoy lo veo claro, pero entonces no entendía por qué me atraían justo esos perfiles. Durante la universidad, el entorno mejoró. Encontré un ambiente más seguro, incluso un grupo de amigas. Pero por dentro yo seguía siendo la misma: insegura, cerrada, con miedo a que me hicieran daño. Me colocaba en segundo plano, observando más que participando. Llegó un momento en el que la soledad pesaba tanto que decidí salir de mi zona de confort de una forma poco habitual: puse un anuncio buscando amistad. A través de ahí conocí a distintas personas. Algunas experiencias fueron confusas, otras me ayudaron a sentirme un poco más acompañada. Pero sobre todo, ese camino me llevó a una relación que marcaría un antes y un después. Cuando conocí a mi pareja, todo fue fácil. Rápido. Fluido. Él me ofrecía algo que nunca había tenido: sensación de seguridad, pertenencia, una familia amplia, un lugar donde encajar. Me integró en su mundo, conocí a su entorno, viví experiencias nuevas… y me sentí, por primera vez, dentro de algo. Con el tiempo he entendido que no me enamoré solo de la persona, sino de lo que representaba para mí en ese momento. Cuando vienes de una historia marcada por la inseguridad, la soledad o el rechazo, la sensación de seguridad puede pesar más que otras cosas importantes. Y desde ahí, sin darte cuenta, empiezas a construir relaciones que no siempre son sanas, pero sí familiares. No es fácil ver estos patrones. Mucho menos cambiarlos. Pero empezar a entenderlos… ya es un paso enorme. Si te has sentido identificada con esto, quiero decirte que no estás sola.Entender estos patrones ya es un primer paso importante. Si te apetece profundizar un poco más, he preparado un material gratuito donde explico con más calma este tipo de dinámicas y cómo empezar a salir de ellas.Incluye un pequeño e-book y algunos audios que puedes escuchar a tu ritmo. Si lo quieres, puedes escribirme por email y te lo envío. Y me encantará saber si te ha servido, sugerencias y etc. Aqui tienes dos emails donde puedes escribirme y te contestaré personalmente enviándotelo: estelamontolio@gmail.com o psicosaludemocional@cop.es Respira…No estás sola Estela

Sin categoría

¿Conoces el síndrome de la niña buena?

Estate calladita que estás más guapa Sonrie, pero no a carcajadas No grites No llores No te muevas tanto No opines diferente, no vaya a ser que se enfaden Di si a todo Si algo va mal es por tu culpa No digas que no a lo que te pidan los demás, porque sino te rechazaran Tienes que hacer todo perfecto porque si no, no vales Sirve siempre a los demás y no te tengas en cuenta (esto en mensajes implicitos, sin decirlo abiertamente) Tú calladita y no des problemas.. ¿Te sientes identificada? Muchas mujeres crecimos con el yugo de la opresión familiar y social, para servir a los demás y nosotras desvanecernos, ser buenas, obedientes…no dar problemas. En consulta he visto a mujeres, niñas, adolescentes y adultas que asumen una imagen impecable, y una madurez excesiva para la edad que tienen en el caso de menores de edad, todo hay que decirlo… Asumen un papel en la familia de responsables, cuidadoras, estudiosas, trabajadoras…pero esta hiperresponabilidad y perfección lleva como consecuencia asociados altos niveles de ansiedad social e inseguridad,  alta autoexigencia, baja autoestima… Incluso no saben quienes son ellas mismas, que autoconcepto tienen, que es lo que quieren…porque siempre estan a espensas de agradar a los demás y están bajo la influencia de las expectativas de los demás. Estamos hablando en lineas generales del genero femenino pero algún hombre claro que hay por supuesto. Por otro lado, son el foco de personajes abusivos y manipuladores. Las 6 facetas del sindrome de la chica buena según la experiencia de Marta Martinez Novoa autora El sindrome de la chica buena: ¿Con cuales te identificarias y en que grado de 0 a 10?  La cuidadora intenta protegerte complaciendo a los demás y anteponiendo sus necesidades a las tuyas para que tú te sientas vista y querida por ellos y, por tanto, válida. La policía de ti misma intenta protegerte mediante una autocrítica férrea que, inconscientemente, consideras necesaria para alcanzar la mejor versión de ti mediante el castigo y los juicios.  La ingenua intenta protegerte haciéndote sentir incapaz, tonta, desvalida, inocente o poco preparada. Esto hace que asumas cierto papel de víctima de tus propias circunstancias, que teempuja a depender de los demás La  moralista  intenta protegerte asumiendo el control mediante el seguimiento de una serie de pautas o creencias rígidas sobre lo que está bien y lo que está mal, renunciando a la espontaneidad, la despreocupación y el disfrute La escondida intenta protegerte poniéndote en un segundo plano, haciéndote más pequeñita,pasar desapercibida o, directamente, invisible La farsante intenta protegerte haciendo que te muestres como crees que los demás esperan que seas, sobreadaptándote a cualquier situación, aunque lo que tú sientas sea muy distinto a lo que muestras. Y ojo aquí porque imaginate a lo largo de la vida una chica buena con quien puede toparse y resultar atractiva? Para personas abusivas que quieren aprovecharse de ella y puedan manipularle y traspasar sus limites hasta donde quieran, porque saben que la chica buena no les va a decir nada. Si te sientes identificada, sabes que no estas sola, y que siempre estas a tiempo de buscar ayuda. Conociendo tu experiencia, haciendo ejercicios de autoconocimiento, asertividad, mejorando tu autoestima y poniendo limites a personajes abusivos, puedes lograr mayor bienestar e independencia en tu vida. Llámame y concretamos una cita. Estaré encantada de poder ayudarte. BIBLIOGRAFIA Marta Martínez Novoa. El síndrome de la chica buena. Deja de complacer a todo el mundo y empieza a pensar en ti. Editorial Zenith Pelicula: Encanto. Aunque sea de Disney es muy didactica y aquí se ven varias facetas de chica buena: perfeccionista, cuidadora…

Sin categoría

¿POR QUÉ HAS ESTADO TANTO TIEMPO EN UNA RELACIÓN DE MERDA?

El otro día estando en una visita familiar, una persona me preguntó…no entiendo por qué las mujeres aguantan tanto en una relación de maltrato… Y yo escuetamente le dije porque me pilló por sorpresa..se crea dependencia emocional..  Pero esa respuesta no es muy contundente entonces me dije …esto exige de una publicación en condiciones.. Según mi propia experiencia y las clientas que he atendido, agárrate porque esto es potente y supone una explicación multifactorial en la que se entremezclan, creencias sociales, historia personal, e incluso historia familiar de la mujer víctima de violencia de género (hablemos las cosas por su nombre): Partiendo de esta base aquí este tipo de población si no es tratada psicológicamente puede ser un factor de riesgo importante..pasas a ser la niña buena (la que todo lo traga, aquí estoy para lo que quieras) Por cierto yo que soy lectora empedernida vi un libro sobre este tema y lo tengo pendiente de leer “Mis necesidades no importan solo las del otro” y asumir un rol del cuidado de la relación continuo..una creencia clásica que lleva a roles de género en principio parece ya pasados pero que están muy presentes todavía en las relaciones actuales donde hay abuso.  😵Amar es sufrir,  😵Sin ti no soy nada, 😵Si está celoso es porque me quiere,  😵si me controla es por protegerme a mi y a la relación  😵si se enfada ya se pasará y es por mi culpa he de hacer lo posible para que no se enfade  Ideas super tóxicas que llevan a perpetuar esta merda de relaciones Con todo este historial de creencias e historia previa y teniendo mente inocente de joven, adulto que no sabe de todo esto..¿quien no caería? Aunque vieras 100 red flags tu mente se anestesia si el otro jilipollas..con perdón pero es así, En una palabra..”saben venderse a base de bien”..no necesitan abuela, desde luego. 5)Pero es que hay que tener un poco de empatía, señores y señoras. Si la relación es intermitente con mierdas pero intercalado con regalos…(Cómo una máquina tragaperras esperando tu botín)  Pues ¿Cómo te quedas? ¡Esperando los regalos impaciente a ver cuándo aparecen!.. No todo es malo, y normalizas lo que hay porque ya sabes, el amor es sacrificio…spoiler: no es asi Y así pasan los años, la mujer se implica en una relación de merda…tienen hijos..y cuando ve que algo falla, va madurando y pensando: ..”estas cosas que ha hecho durante tanto tiempo vaya c… x…!”  La mujer ha estado en plan supervivencia criando hijos, trabajando, estudiando y viviendo en piloto automático sin cuestionarse cosas y  ha visto el patrón de maltrato (silencioso, sistemático, enmascarado, a cuentagotas) y del personaje al completo.  Y una se va dando cuenta con el paso del tiempo…  Entonces como dicen, de forma muy poética viene el “Despertar de la Conciencia”.. ..super chulo el nombre pero muy doloroso ..y más ahora que en las redes sociales se habla tanto de abuso y maltrato… Te das cuenta de las red flags (Banderas rojas) como una catedral que había desde el principio….llevas más de 20 años con él y piensas que estás con un desconocido ..  Te sientes estafada, como que has vivido en una mentira Te ha manipulado, chantajeado, mentido, culpabilizado, callado y no asumido su responsabilidad en sus errores una merda en nada en la relación..  Ha retorcido la realidad para ser el el bueno y la víctima y tú la malvada de la historia y además lo hace saber a los cuatro vientos. Y te sientes engañada y mosqueada con él y con todos porque tu sistema nervioso antes no veía narcis (narcisista, ver señales abajo) en ningún sitio y ahora ve hasta debajo las piedras..  Ahora pregunta…a ti lector/a.. ¿ Entiendes mejor por qué las mujeres entran y se quedan en relaciones de merda? ¿Añadirías algo más? Rasgos de un narcisista Espero que te haya dado luz este escrito Respira. No estás sola. Estela Nota: Aunque me este especializando en estos temas, también trato trastornos de ansiedad, depresión, problemas de autoestima y relaciones sociales entre otras cuestiones en niños a partir de unos 10 años, adolescentes y adultos. Estaré encantada de poder atenderte.

Sin categoría

Fragmentos de un año vivido

El comenzar el año retomando las sesiones en Psicosalud Emocional tras la Dana para mi fue un logro importantisimo…y.. ..toda una Odisea para que estuviera todo en mejores condiciones para tener un espacio donde dar una buena atención de forma acogedora… Por otro lado… poco a poco a final de año voy teniendo más idea de cómo quiero decorar mi centro de trabajo, con un toque fantasioso.. Desde otra perspectiva… quien me conoce más sabe que estoy atravesando cambios a nivel personal y familiar. Cambios complejos que me afectan tambien a nivel profesional (para bien y para ser realistas en ocasiones me llevan a reorganizar mis prioridades y agenda en más de una ocasión, pero nada que no puedo sobrellevar de momento). Por todo ello, al final de año me he dado cuenta que mi especialidad, atender a victimas de abuso psicológico me mueve mucho más que cualquier otra temática. Me dirijo a mujeres introvertidas (o no) con historia de bulling, separación de padres, acoso laboral, separaciones traumáticas de la pareja, relaciones tóxicas con manipulación emocional (sea con padres, parejas…) que suponen trauma vincular. Y es que todo lo que supone maltrato psicológico crea efectos a nivel emocional muy profundos (sensación de indefensión, ansiedad, tristeza, rabia, baja autoestima, desconfianza, falta de asertividad…) A  lo largo de este año he podido atender a mujeres y adolescentes o incluso niñas muy resilientes, con mucha capacidad de superación, que han vencido obstáculos que se le presentaban a nivel escolar, laborar, personal, familiar muy difíciles y que han salido fortalecidas… …en ocasiones con un simple acompañamiento para poder expresar y reorganizar las ideas. En otras muchas ocasiones ofreciendo recursos para poder gestionar las emociones y situaciones complicadas que se les iba presentando… A todas ellas (y también ellos porque hay hombres con este perfil, aunque en menor número): Os dedico esta publicación… Sois muy importantes para mi, sois fuertes, resilientes, os admiro. Respirad. No estáis solos Estela

Sin categoría

EL DIVORCIO COMO LIBERACIÓN

El tema del divorcio suele generar incomodidad e incluso resistencia, pero es importante reflexionarlo desde la perspectiva del bienestar emocional y la salud mental, más aún en un contexto social donde todavía persisten ideas rígidas sobre las relaciones de pareja. Aunque en ocasiones se ha considerado que divorciarse es un fracaso, una decisión traumática o una ruptura que “descoloca” a los hijos, lo cierto es que muchas de estas creencias responden a mitos muy arraigados. Se asume que una pareja debe durar “toda la vida” y que separarse implica haber perdido algo, especialmente si en la familia de origen también hubo separaciones. Pero esta visión simplifica en exceso realidades mucho más complejas. La pregunta clave es:¿Qué sentido tiene sostener una relación en la que no hay respeto, comunicación, afecto, aceptación o confianza? En consulta, algunas personas comentan que permanecen en relaciones que no les hacen bien por miedo a estar solas, por la inversión emocional o material realizada, o por creencias tradicionales que asocian la continuidad de la pareja con un mandato moral o religioso. Otras se mantienen por dinámicas aprendidas, como la idea de que “ceder siempre es lo correcto”, aunque eso suponga renunciar a uno mismo. El problema aparece cuando el vínculo se convierte en un espacio donde predominan las invalidaciones, la falta de comunicación, el menosprecio o patrones relacionales desequilibrados. Quien adopta un rol más complaciente puede acumular frustración y autorresponsabilidad excesiva, hasta que llega un punto en el que esa tensión estalla. Y, paradójicamente, a menudo se etiqueta a esa persona como “problemática”, sin tener en cuenta todo lo sostenido previamente. Es más fácil señalar a quien expresa la emoción de forma visible que cuestionar los comportamientos sutiles —pero igual de dañinos— que han erosionado el vínculo: actitudes pasivo-agresivas, sarcasmos, frialdad, descalificaciones encubiertas o dinámicas que, sin ser siempre evidentes, generan un desgaste profundo. Todo ello puede derivar en lo que llamamos vínculo traumático, donde la persona empieza a comprender, con perspectiva, el impacto real de aquello que ha ido asumiendo durante años. Por eso, más que hablar de “fracaso”, es necesario entender el divorcio también como una vía legítima de protección personal, recuperación de la dignidad psicológica y reconstrucción del proyecto vital. Como suelo recordar en consulta, es fundamental que desde los centros educativos se trabaje la educación emocional y afectivo-sexual: aprender a comunicarse de forma asertiva, reconocer señales de relaciones sanas y no sanas, expresar emociones y evitar dinámicas de dominancia, dependencia o lucha de poder en la pareja. En definitiva:¡Hace falta educación para la vida!Para que las personas puedan construir vínculos más libres, respetuosos y conscientes, y para que la separación —cuando es necesaria— no se viva desde la culpa, sino desde la coherencia y el autocuidado.