NECESIDAD Y DEPENDENCIA DE PERSONAS Y COSAS…¿LOGRAMOS SER FELICES DE ESTE MODO?

Llegan las vacaciones de verano, sol, calor, buen ambiente en la calle para poder salir a refrescarse en bares, playas, piscinas con amigos y familia, pero…

Reflexionando en mi despacho y con la pantalla del ordenador delante, me planteo preguntarte: ¿Dependes de los demás y de lo demás para ser feliz? En las siguientes líneas indicaré como la dependencia a personas, objetos, sustancias y actividades altera nuestras vidas y como hacerle frente.

¿Eres esclavo de la aprobación de los demás?..Muchos clientes que acuden a consulta necesitan que los demás aprueben sus decisiones, su aspecto físico, su comportamiento o si no, se sienten derrotados, hablan en términos absolutistas y perciben la situación como sin salida… Por ejemplo, “puede ser un desastre total que tome una mala decisión y los demás no la aprueben. Prefiero que sean los demás quienes la tomen por mí”. “Si no soy gracioso, chistoso..etc. y soy igual que los demás, y hago lo mismo los demás no me aprobaran y me sentiré un cero a la izquierda”.

Por otro lado se encuentra la dependencia emocional, en la que existe de algún modo adicción a la persona “querida o idealizada”. Las  personas dependientes emocionales necesitan un vínculo afectivo y evitan las situaciones de soledad afectiva a toda costa. Entre las parejas jóvenes según el psicólogo Javier Urra, los malos tratos psicológicos están relacionados con la dependencia psicológica y la despersonalización, es decir, el dependiente emocional se siente extraño a sí mismo y al ambiente que le rodea. Los celos y la posesión se consideran como una prueba de amor. Ante la posible ruptura de la relación, en el miembro de la pareja más dominante, la baja tolerancia a la frustración, la valoración del que dirán, los sentimientos de posesión y la incapacidad de aceptar la ruptura provocan la aparición de maltrato y violencia hacia la pareja. En la mayoría de los casos dicha violencia se dirige del hombre a la mujer, aunque también existe algún caso en el que aparece al contrario. Sería adecuado una educación para la prevención entre los más jóvenes para inculcar el respeto a la “autonomía” del otro entre otros valores y habilidades.

 

O también se encuentra la necesidad de estar guapa/o y sentirme atractivo/a para estar bien conmigo mismo/a y con los demás y para ello he de hacer régimen, ir a la última moda en ropa, acudir al gimnasio, ponerme piercing y tatus, ir a la peluquería…y un largo etcétera. La anorexia, la bulimia y la vigorexia son ejemplos de trastornos que llevados al límite causan graves problemas a  la persona y por supuesto a la familia. Una intervención psicológica por especialistas cualificados logra conseguir un control más racional y sano en conductas restrictivas de la comida y del ejercicio físico autoimpuesto por la propia persona afectada.

 

El negocio del ocio es lo más típico de España, si me lo permitís decir, de manera que incluso los extranjeros acuden a nuestra tierra para poder divertirse plenamente. Entre los más jóvenes y no tan jóvenes, el ocio nocturno ha de ir acompañado con el consumo de alcohol, tabaco y otras substancias que pueden resultar ser adictivas si no se consumen con moderación. Y en el tiempo libre durante todo el día, el uso de máquinas (juego online, internet con redes sociales, pantallas varias: televisión, tablet, ordenador, móvil…). El uso continuado de este tipo de aparatos sin una supervisión por parte de los padres puede convertirse en abuso ¿Dónde está el límite entre uso y abuso? Me preguntaba una madre hace tiempo: ¿Qué es mejor prohibir y castigar o intentar hablar calmadamente sobre el tema? Desde luego prohibir no es la solución.

Hace poco escuché en la radio una entrevista a un psicólogo de Proyecto Hombre donde aconsejaba la prevención de la dependencia de drogas (y que se puede extrapolar a otras dependencias o adicciones) a través de una adecuada comunicación familiar y educación en valores. Quien mejor que un especialista en el tema para poder recomendar.

Entre la población de personas más mayores la dependencia a ansiolíticos y antidepresivos es un problema cada vez más frecuente. El trabajo y crecimiento personal por parte del sujeto afectado de ansiedad y depresión son necesarios además de una prescripción farmacológica del psiquiatra según los casos, pero en ocasiones no existe la necesaria concienciación por parte del cliente que acude a consulta psicológica o acaso ni siquiera va, o si va, piensa como me ocurrió en una ocasión, que yo como psicóloga podía prescribir medicinas cuando es una tarea propia del psiquiatra. No toleran el malestar, necesitan cuanto antes la medicación para encontrarse bien, y cuando lo toman piensan que se acaban los problemas. Pero los problemas siguen ahí,  los fármacos solo son una solución temporal y una muleta que ayuda a controlar los síntomas. La disminución o incluso desaparición de los síntomas aparentes como apatía, insomnio, etc disminuyen el malestar, pero no es la solución definitiva al problema. Sus creencias e ideas se encuentran en la base del problema.Una frase que dijo un doctor a un paciente al que recetaba antidepresivos: “Te puedo proporcionar un paraguas y un chubasquero pero no puedo evitar la tormenta». Sabias palabras que demuestran que los médicos también están concienciados con la importancia del trabajo personal para lograr una adecuada salud mental y una mejora significativa y real.

Desde luego los especialistas tenemos mucho trabajo por delante. La sociedad ha creado una serie de necesidades de las que es muy difícil salir..Por ejemplo nos encontramos con las últimas tecnologías: móvil, ordenadores, tablet… son utilizados por todas las edades desde los niños más pequeños de incluso 2 años…¡hasta las personas más mayores se atreven aprender a utilizar este tipo de aparatos tan ajenos a ellos y extraños durante toda su vida! ¿Quién no utiliza a diario el móvil y continuamente comprueba si tiene alguna llamada o whattsapp importante y que no ha visto? Los jóvenes por ejemplo van en cuadrilla y solo miran la pantalla de sus móviles…¿no están con sus amigos en ese momento?¿por qué no disfrutan de su compañía?

Descansa, desconecta del móvil, redes sociales, de la aprobación continua de los demás…y verás qué sensación de libertad sentirás. Hay un mundo maravilloso ahí fuera para poder explorar aparte de la realidad virtual y la necesidad de ser el centro de atención.

El peor enemigo no es la sociedad, aunque también nos determina en cierta manera como he comentado en las líneas de arriba. En último lugar, tus decisiones, tu comportamiento, tus ideas…son tuyas y de nadie más. En última instancia la decisión de lo que quieres para ti la tomas tú. Cada uno somos diferente y único y no hemos de avergonzarnos por ello.

 

Ciertamente en esta reflexión he incluido problemáticas muy diversas y no pretendo ser exhaustiva: otras dependencias como al trabajo, sexo, compras…etc no han sido incluidas en este texto. Sin embargo, puede  decirse que en la base de estos problemas se encuentra la falta de autoestima, la carencia de una adecuada introspección y de reflexión de la situación y la necesidad absoluta de la aprobación del otro.

Si tú o alguien cercano a ti sufren alguno de estos problemas, llama a mi consulta y estaré encantada de poder atenderte. Tomar la decisión para pedir ayuda no demuestra debilidad sino valentía para poder afrontar la solución.  La búsqueda de ayuda es una opción adecuada para lograr la solución de un problema.

 

 

 

Bibliografía:

-Urra J. (2017) Primeros auxilios emocionales para niños y adolescentes. Guía para padres. La Esfera de los libros.

 

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