Autoconocimiento: Primer paso para valorarse

1424423632Buenos días! En este blog y en sucesivas publicaciones me centrare en el tema de la autoestima.
“La autoestima: Quererte para querer a los demás”
-¿Qué es el autoconcepto y la autoestima?
La autoestima es creer en uno mismo. O también otro modo de definirla es cuanto me gusta el concepto que tengo de mí mismo. Pero para quererse antes hay que conocerse, saber valorarse y reflexionar ante ciertas cuestiones: ¿Cuál es tu autoconcepto?, es decir, ¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?.
Un ejemplo ilustrativo y para que reflexiones: imagínate que tus amigos te presentan a alguien en una cita a ciegas y que no conoces nada. ¿Cómo vas a quererlo si no lo conoces? No sabes si es amable, simpático, atractivo, si le gustan las series de acción o ver los toros…etc. Bueno, es posible que surja el flechazo, es una posibilidad, no lo neguemos…
Lo mismo ocurre con cada uno de nosotros. Hemos de convivir con nosotros mismos más que con nadie, ¿no es cierto? Para ello hemos de (al menos) tolerar, ciertas características de personalidad (”soy demasiado hablador” o “no sé decir lo que pienso a la gente”), de nuestro aspecto físico (“¡buff, no me gusta nada la nariz que tengo”, “cada vez estoy más gorda”), habilidades (o más bien carencia de ellas), así como en la relación con los otros…etcétera que es probable que no nos gusten.
El autoconcepto por tanto es la imagen que tenemos de nosotros mismos y se forma a lo largo de la vida. Son los comentarios de nuestras figuras de apego (padres, hermanos…) y otras figuras importantes las que ayudan a desarrollar el concepto que tenemos de nosotros mismos. Así, por ejemplo, si a un niño se le dice siempre que es malo cada vez que se enfada o que quiere conseguir algo, o que utiliza la fuerza para conseguir lo que quiere, le estamos etiquetando y diciendo que él en si es malo, no su comportamiento, de manera que estamos diciendo que él es así y no damos opción a que exista un cambio en el futuro, con la consiguiente influencia que supone en su autoconcepto y en su autoestima.

-Lo principal es conocerse: ¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?
Como comenté recientemente en el blog de mi página que comparto con otras profesionales (ver www.espailogopsicopedagogic.com) en la última publicación que hablaba de la psicología positiva, existen fortalezas en cada uno de nosotros. Si te centras en ellas, en lo positivo que hay en ti, te ayudará mucho a darte cuenta que tienes más atributos, valores y características positivas en general que te definen y que son más de los que pensabas en un principio.
Otra opción consiste en hacer un listado de los aspectos positivos y negativos de ti mismo. Es posible que te resulte difícil en un principio, por lo que te recomiendo que preguntes a amigos, familiares, y otras personas que te conocen para que te ayuden en esta tarea.
Por último, tener presente tus cualidades, aceptar que uno es así y respetarse. Por tanto la escalera de autoestima se situaría de este modo:
1. Autoconcepto: Conócete
2. Autoevaluación: Valórate
3. Autoaceptación: Acéptate
4. Autorespeto: Respétate
5. Autoestima: Quiérete
-¿Por qué es importante la autoestima?
Como el mismo título de esta publicación indica, el grado de autoestima influye no solo en las relaciones con nosotros mismos, sino también en las relaciones con los demás. Si una persona tiene baja autoestima, ante una dificultad que se le presente considerara que no es capaz de hacerlo y desistirá enseguida. Además a la hora de relacionarse con los demás, también le resultará más complicado y tendrá dificultades al iniciar y mantener conversaciones con un desconocido por ejemplo. En definitiva si uno no sabe relacionarse con uno mismo, ¿Cómo va a saber relacionarse con los demás y afrontar las diferentes situaciones que se le presenten? La base de la salud mental se encuentra en una autoestima equilibrada. Aquellos con niveles bajos de autoestima suelen tener pensamientos negativos que le influyen en su estado de ánimo, por lo que es más fácil que desarrollan trastornos depresivos, así como trastornos de ansiedad.
Pero ¡no te alarmes! Afortunadamente, como todas las valoraciones, la autoestima también es susceptible de poderse cambiar. Si por ejemplo, no tienes un concepto positivo sobre alguien y de repente un día te ofrece una sonrisa, una conversación agradable… o un comportamiento más adecuado según las circunstancias, posiblemente cambiarias de opinión sobre él o ella. Si un día consigues tu tan ansiada meta de sacarte el carnet de conducir o de aprobar un examen de inglés, o manejar un programa informático que no conocías, o incluso vas a la peluquería o esteticien y te ves más guapo/a ¿no te sentirías más feliz y orgulloso/a contigo mismo/a?

En próximas publicaciones: Autoestima en niños, autoestima en jóvenes y autoestima en adultos.

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